dólar y clima...

Bullrich no se pudo imponer y el puntano Abdala presidirá el Senado provisionalmente

La primera prueba de autoridad de Patricia Bullrich en el Senado terminó en un tropiezo evidente. Tras varias jornadas de presiones internas y negociaciones frenéticas, finalmente Victoria Villarruel se impuso y logró sostener a Bartolomé Abdala como presidente provisional de la Cámara Alta, pese al explícito pedido de Karina Milei —transmitido por Bullrich— de correr al puntano del cargo. El intento de disciplinamiento, celebrado anticipadamente por el oficialismo, duró apenas unas horas.

La ministra de Seguridad buscó mostrar que tenía ascendencia en la ingeniería política del Gobierno y se anotó como propia la postergación de la sesión en la que debían tratarse los DNU. Pero la realidad fue bastante menos heroica: el aplazamiento no fue fruto de una jugada de Bullrich sino de un entendimiento entre los gobernadores y Diego Santilli, que ya venía tejiendo un acuerdo para garantizar gobernabilidad en el Senado sin dinamitar los puentes con la oposición dialoguista. Bullrich intentó capitalizarlo, pero quedó en evidencia que la jugada había pasado por otro lado.

Al final del día, el episodio expuso las tensiones que atraviesan al oficialismo: una Casa Rosada que quiere ordenar el Senado desde afuera, una vicepresidenta que no está dispuesta a ceder su esfera de poder y una ministra que se esfuerza por mostrar influencia, pero acumula más derrotas que logros en la interna. Villarruel, en cambio, logró lo que buscaba: mantener a Abdala, reafirmar su autonomía y enviar un mensaje claro hacia adentro del Gobierno.

El resultado deja a Bullrich debilitada y al oficialismo dividido en un frente donde debería mostrar cohesión. Y vuelve a exponer que la estrategia política del Gobierno, lejos de coordinarse, naufraga en improvisaciones y forcejeos que no hacen más que desgastarlo puertas adentro y exponerlo puertas afuera.

Streaming

Miércoles 19 hs.

Canal C

Jueves 23 hs.

Auspiciantes