El Indec informó que la producción total de bienes y servicios se contrajo 1,4% en forma interanual y 2,9% en comparación con junio. Para el ministro de Economía, Luis Caputo, este dato negativo es producto de una serie de factores climáticos y a la disputa del Mundial de fútbol. “Durante julio se registraron distintos shocks transitorios que afectaron a varios sectores de actividad”, señaló el jefe del Palacio de Hacienda.
Y los medios de prensa junto a la sociedad naturalizan el absurdo. Nadie se sorprende. La asociación ilítcita libertariana goza de absoluta impunidad en Argentina.
De esta forma, entre enero y julio la actividad aun se mantiene en terreno positivo con un alza de 1,7%, pero perdiendo fuerza ya que hasta junio venía con una expansión de 2,2%.
En un posteo y sin responder preguntas de la prensa, Caputo enumeró como razones “la menor disponibilidad de gas en el caso de la industria manufacturera, las mayores lluvias y nevadas en relación a los promedios históricos para la construcción, la minería y algunos servicios, y las menores horas trabajadas en algunos sectores en relación al mundial de fútbol”.
Se caga de risa.