Javier Milei cruzó a los futbolistas de la Selección Argentina de fútbol al considerar que «es un partido de fútbol, hay que entender eso. No hay que caer en slogans berretas, populistas, nacionalistas, rancios».No hay que mezclar la hacienda. No mezclemos las cosas», en relación al gesto de mostrar la bandera con la inscripción «Las Malvinas son Argentinas» ayer en el estadio tras la victoria contra Inglaterra.
«Las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos, berretas», cuestionó Milei. Si eso uno lo llevara al plano internacional sería de verdaderamente de características pobres y muy malas», dijo sobre el reclamo de soberanía.
El gobierno quedó muy en offside con este tema porque la ministra Alejandra Monteoliva hizo una gira mediática para contar que había acordado con el FBI que estaban prohibidas las consignas por la soberanía de Malvinas o banderas con «el mapita». Pero fueron los propios jugadores los que la terminaron mostrando ante los ojos del mundo.
Algunos personajes del gobierno intentaron un giro forzado replicando en redes la foto que su ministra quiso prohibir. Quien no la compartió, a pesar de ser un furioso retuiteador, fue Milei. Otros como el canciller Pablo Quirno forzaron el oportunismo a la publicación de un comunicado de repudio por el ingreso de un buque inglés en aguas argentinas, sucedido hace 13 días. Hasta después del partido, no había dicho nada.