Seis personas fueron detenidas tras una investigación iniciada por una denuncia del propio Servicio Penitenciario. Secuestraron drones, estupefacientes, teléfonos y vehículos.
Gracias a la incorporación de tecnología de última generación, el Servicio Penitenciario de la Provincia de Córdoba logró desarticular una organización delictiva que utilizaba drones para ingresar drogas, teléfonos celulares y otros elementos prohibidos al Complejo Carcelario N°1 “Reverendo Francisco Luchesse”, en Bouwer.
La investigación se inició a partir de la detección en tiempo real de vehículos aéreos no tripulados que sobrevolaban el perímetro del penal. Los nuevos sistemas de vigilancia permitieron monitorear los movimientos y registrar maniobras compatibles con el lanzamiento de objetos hacia el interior del establecimiento.

Con esos reportes técnicos, el Ministerio de Justicia y Trabajo, a través de la Secretaría de Organización Penitenciaria, radicó la denuncia ante la Fiscalía del Distrito 11, a cargo del fiscal José Alberto Mana, que avanzó en la causa en articulación con el Ministerio de Seguridad.
El ministro de Justicia y Trabajo, Julián López, destacó que el procedimiento fue posible gracias a “la incorporación de tecnologías de última generación para la inhibición de celulares y la detección, monitoreo y neutralización de drones, con el objetivo de impedir el ingreso de elementos destinados a la comisión de delitos desde contextos de encierro”.
Como resultado de la investigación, a mediados de noviembre se realizó un primer operativo en inmediaciones del complejo carcelario, donde se secuestraron teléfonos celulares, baterías de drones, hilos y sustancias prohibidas. Luego, por orden judicial, se desplegó un nuevo procedimiento que permitió detener a cinco adultos en cercanías del penal.
En esos operativos se incautaron tres drones, una motocicleta, estupefacientes, un binocular con visión nocturna, cuchillos y diversos elementos utilizados para el traslado de los objetos prohibidos. Tras el análisis de los teléfonos secuestrados, se llevó a cabo un allanamiento en un domicilio, donde fue detenido un sexto implicado, un menor de 17 años.
Los cinco adultos quedaron imputados por el delito de asociación ilícita, mientras que por el secuestro de estupefacientes tomó intervención la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico, que inició una causa paralela.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, resaltó el trabajo conjunto de las fuerzas: “La labor articulada de la Dirección de Investigación Criminal, las unidades especiales y el Equipo de Tácticas Especiales permitió el seguimiento y la aprehensión nocturna de los delincuentes”.
Del operativo participaron más de 200 efectivos durante la madrugada previa a Nochebuena, en lo que fue calificado como un golpe contundente contra una banda que buscaba abastecer de drogas y celulares a internos del penal, a partir de una denuncia presentada por el propio Servicio Penitenciario.