Tras una reunión caliente del bloque libertario, Lilia Lemoine asumió un repentino comisariado político ante el vacío de conducción de Gabriel Bornoroni en ausencia de Martín Menem (está de viaje en Israel) y el rechazo del bloque a Manuel Adorni, a cuatro días de la sesión convocada por la oposición para votar en la Cámara de Diputados una interpelación con moción de censura contra el jefe de Gabinete.
Según comentó un dirigente de LLA, Lilia decidió patrullar entre el zapping de medios y las redes sociales para medir cuánto defienden sus compañeros de bancada al funcionario investigado por enriquecimiento ilícito en el juzgado de Ariel Lijo.
Fuentes parlamentarias dijeron que Lemoine «se queja porque nadie va a la tele a defenderlo». «Es una locura, hasta hace una semana nadie podía dar notas sin pedir permiso», explicó un diputado oficialista.
Lemoine justifica su bronca y su campaña de desagravio con un presunto mandato de Karina Milei para que contagie fervor para bancar al jefe de Gabinete. «Lilia dice que están dejando lugares vacíos, que nadie defiende a Adorni y que Kari ya se está dando cuenta quiénes son leales y quiénes no», apuntandole en la frente al cordobes rey del PAMI y el Anses.