Caputo anunció que Argentina vuelve a tomar deuda en el mercado con una tasa del 6,5%
Será un bono a 4 años destinado a cubrir parte del vencimiento de enero, que asciende a unos USD 4.500 millones
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó el regreso formal de Argentina al mercado de deuda con la emisión de un bono en dólares a 4 años, con vencimiento en 2029 y una tasa del 6,5% anual. La medida marca el primer intento del Gobierno por recuperar acceso al financiamiento voluntario después de años de virtual aislamiento.
El nuevo título, que se colocará bajo legislación local, apunta a refinanciar una porción clave del vencimiento de enero, que ronda los USD 4.500 millones y representa uno de los pagos más exigentes del arranque de 2026. El Gobierno planea cubrir esos compromisos combinando esta emisión con el uso de recursos propios y eventuales operaciones con bancos internacionales.

Un retorno “controlado” al mercado
Caputo aseguró que el país está en condiciones de “volver gradualmente al mercado” gracias a la reducción del déficit primario y a lo que el oficialismo considera una “normalización macroeconómica” aún en proceso. El ministro destacó que la tasa del 6,5% “es razonable” para un país que viene de años de riesgo crediticio extremo y sostuvo que la emisión permitirá “evitar un estrés innecesario sobre las reservas”.
Según fuentes del Palacio de Hacienda, la intención es que la demanda provenga de fondos internacionales, aseguradoras y bancos locales que ven atractivo en un rendimiento alto pero de corto plazo. La operación busca medir el apetito real de los inversores después de meses de volatilidad financiera y críticas al manejo económico.
Impacto inmediato: baja del riesgo país y suba de bonos
Tras el anuncio, los bonos soberanos en dólares registraron una mejora y el riesgo país descendió alrededor de 20 puntos, una reacción que el Gobierno leyó como respaldo del mercado. Operadores señalaron que la señal más relevante es el retorno a la curva de deuda en dólares bajo condiciones voluntarias, lo que no ocurría desde antes de la reestructuración de 2020.
¿Qué busca el Gobierno?
- Ganar tiempo frente a los vencimientos inmediatos, en especial el de enero.
- Marcar un sendero de reinserción financiera, clave para el programa económico que impulsa Milei.
- Ensayar una estrategia de “roll over” ordenado, para que el pago de deuda no comprometa el nivel de reservas.
- Evitar tensiones cambiarias en un verano que se anticipa complejo.
Un movimiento con riesgos
Economistas consultados advierten que el ingreso al mercado puede ser leído como una señal positiva, pero también implica riesgos: la sostenibilidad dependerá de que el Gobierno mantenga el equilibrio fiscal prometido y pueda mejorar la posición externa, aún debilitada. La deuda bajo legislación local, si bien más manejable, también tiene un límite en su capacidad de absorción por parte del mercado doméstico.
El Gobierno, sin embargo, lo considera un paso necesario: una primera prueba para evaluar si Argentina puede dejar atrás el ciclo de financiamiento forzoso y volver a depender de capital privado. Según Caputo, “es el inicio de una nueva etapa”.