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El cordobés ultraderechista y libertario Agustín Laje debe explicar quienes donaron 5 mil millones de pesos para su fundación política

Agustín Laje, el cordobés ultraderechista libertario presentó el balance contable de la Fundación Faro para 2024 ante la Inspección General de Justicia (IGJ) y declaró más de $5.000 millones (US$4,8 millones) en concepto de “donaciones”. La cifra llamó la atención del organismo que depende del ministro Juan Bautista Mahiques, del riñón de Karina Milei. Ahora deberá saberse quienes fueron los aportantes, aunque admitamos que es poco probable que sepamos la verdad.

El balance fue dado a conocer por el sitio Chequeado, que en marzo reveló que la Fundación Faro gastó, entre 2025 y 2026, $1.079 millones (US$821 mil) en publicidad electoral en las redes sociales de Meta a través de su sitio Ratio Oficial. Esa cifra la convirtió en la segunda página que más dinero destinó en anuncios políticos en Facebook e Instagram, solo por detrás de la cuenta de la Jefatura de Gabinete de la Nación.

Los números de Faro son brutales. La organización se lanzó de forma oficial en noviembre de 2024 con una cena de la que participó Javier Milei. Se presentó en público como una plataforma para dar la batalla cultural, pero desde el principio fue señalada como la organización encargada de recaudar fondos privados para La Libertad Avanza.

Todas las investigaciones periodísticas sobre la fundación mencionan que el hermano de Santiago Caputo, Francisco Javier, es el encargado de esta tarea. Más todavía, en más de una ocasión fue descrito como el coordinador de la fundación.

Acerca de los donantes, Faro realizó tres eventos de recaudación, todos en el Yacht Club Puerto Madero, un exclusivo salón del Grupo Neuss, ligado a Santiago Caputo y que multiplicó sus contratos con el Estado en la era mileísta. “Por razones de seguridad y para preservar su privacidad, la fundación no revela la identidad de sus aportantes”, fue la respuesta.

Desde el think tank hablaron de “las mentiras de los medios”, un argumento que repite el oficialismo frente a cada artículo que los cuestiona. Lo cierto es que la Fundación Faro siempre aparece orbitando alrededor de las principales tramas de corrupción que sacuden al Gobierno, como el caso Libra o la investigación que tiene como protagonista a Manuel Adorni.

El balance general y la memoria de la Fundación Faro correspondientes al ejercicio 2024 revelan la radiografía contable de una organización que experimentó una transformación financiera impresionante. Hasta octubre de 2024, la organización operaba bajo el nombre Fundación Valorar, que en 2023 solo había declarado un patrimonio neto de $12 millones e ingresos por $49 millones.

El rebranding llegó con un salto económico, ya que Faro declaró un patrimonio de $4.394 millones. El crecimiento exponencial se explica por una recaudación de $4.957.118.605 en la categoría “Donaciones, cursos, talleres y prevención». “Todos los aportes recibidos fueron, son y serán enteramente formales y bancarizados, con el debido chequeo de ‘compliance’ que hace la Fundación Faro. A diferencia de otras fundaciones, el proceso de recepción de aportes y donaciones se realiza en Faro enteramente de manera transparente y bancarizada”, subrayaron desde la organización.

También mencionaron que “toda la información es presentada al momento de presentar los balances anuales, que son debidamente auditados por una empresa de primera línea internacional”. Sin embargo, esto contradice la solicitud que hizo esta semana la IGJ para que Faro detalle quiénes fueron los donantes.

El pedido del organismo se interpretó como un episodio más en la interna libertaria: la IGJ está a cargo de Alejandro Ramírez, un funcionario designado por Mahiques, quien responde a Karina Milei, la adversaria del asesor Caputo. Más allá de las interpretaciones, el pedido no es un capricho de la entidad, sino que se basa en la normativa interna, que obliga a las asociaciones y fundaciones a detallar el origen de los fondos cuando reciben donaciones superiores a 40 salarios mínimos, según explicó Chequeado.

Cuando en noviembre de 2024 se realizó la cena de lanzamiento, ElDiarioAR publicó una investigación que reveló que la organización cobraba US$25.000 el cubierto y que los organizadores, con Francisco Caputo a la cabeza, apuntaron a que grandes empresas nacionales compraran mesas enteras de ocho personas por un valor de US$200.000.

Para llegar a los US$4,8 millones que se declararon en los papeles, deberían haber vendido 24 mesas.

Con respecto al dinero que salió de la fundación, según la documentación, Faro volcó casi la totalidad al sector financiero. Al cierre del ejercicio 2024, el 92% de sus activos se encontraban colocados en una diversa cartera de inversiones a corto plazo. Se declararon Fondos Comunes de Inversión y Letras del Tesoro.

Un dato que resulta llamativo es el que explica su estructura. Mientras que el gasto en “Sueldos y cargas sociales” fue de $23.952.692, la entidad pagó un total de $39.909.029 en el rubro “Honorarios por servicios”. Sin duda, en Faro prefieren contratar consultores o profesionales independientes en lugar de mantener una plantilla grande de empleados estables.

Según explicaron desde la fundación, “el equipo de Faro está compuesto por más de 30 empleados, es una estructura robusta y eficiente en pos de cumplir los objetivos”.

“Los principales empresarios y empresas del país aportan a la Fundación Faro para profundizar el debate de ideas y la conocida batalla cultural. Los aportantes apoyan las diversas actividades con aportes a lo largo de todo el año. No hay un monto estipulado, ni fijo; depende del donante, de la ocasión y de la voluntad de cada aportante”, aseguraron desde la organización.

La idea de que Faro es una plataforma de ideas cruje cada vez que la organización aparece mencionada en alguna trama sospechosa. Apenas unos meses después de su lanzamiento, la explosión del caso $Libra, en febrero de 2025, la puso en la mira.

Ese mes, el trader Mauricio Novelli, el principal apuntado en el caso, publicó una foto en Estados Unidos junto a su socio Jeremías Walsh y Laje. La imagen sirvió para reafirmar un vínculo que existía desde hace años: al igual que Milei, Laje fue profesor en N&W Professional Traders, la academia de Novelli.

Los fondos reservados de la SIDE, bajo la órbita del asesor Caputo, siempre están bajo sospecha y en mayo el periodista Carlos Pagni introdujo en la trama del presunto enriquecimiento ilícito de Adorni a la organización de Laje “¿Cuál es el nivel de involucramiento del Gobierno? ¿Los fondos provienen de una operación privada y hasta ahora desconocida? ¿Se utilizaron fondos de la SIDE? ¿La Fundación Faro, que financió a LLA, otorga dinero entre los funcionarios? ¿Existe un sistema de sobresueldos?”, se preguntó el periodista en una de sus editoriales.

Entre sospechas de financiamiento cruzado, internas y un crecimiento patrimonial que desafía cualquier lógica de mercado, la Fundación Faro pasó en tiempo récord de ser un faro ideológico a convertirse en un gigantesco signo de pregunta que la Justicia ya empezó a mirar de cerca.

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