El Gobierno de Javier Milei inicia una semana clave en el Congreso, atravesada por dos ejes centrales de su agenda: el tratamiento del Presupuesto y el avance de la reforma laboral. Será, además, el debut pleno del nuevo esquema de poder político diseñado por Karina Milei y el tándem de los Menem, en un escenario legislativo atravesado por tensiones, negociaciones finas y resistencia opositora.
El oficialismo llega a esta instancia con una bancada reducida y sin mayorías propias, lo que obliga a una estrategia quirúrgica para sostener los proyectos. En ese marco, el Presupuesto aparece como una prueba de gobernabilidad: no solo ordena las cuentas públicas, sino que funciona como una señal hacia los mercados y los gobernadores, en medio de reclamos por recursos y transferencias.

La reforma laboral, en tanto, concentra el mayor nivel de conflicto político y social. Con la CGT ya movilizada y sectores de la oposición dispuestos a dar pelea, el Gobierno apuesta a sostener el núcleo duro del proyecto, aun a costa de tensar la relación con el sindicalismo y parte del arco parlamentario. El debate promete ser áspero y con final abierto.
Detrás de escena, Karina Milei consolida su rol como arquitecta del armado político, mientras Martín y Eduardo “Lule” Menem toman protagonismo en la coordinación legislativa. Es la primera gran prueba de este esquema, que busca centralizar decisiones y disciplinar aliados en un Congreso fragmentado.
En paralelo, Diego Santilli y Patricia Bullrich quedan bajo los reflectores. Ambos cumplen funciones clave como puentes con sectores dialoguistas y como garantes de acuerdos mínimos para evitar derrotas parlamentarias. La semana pondrá a prueba su capacidad para transformar afinidad política en votos concretos.
Con un clima social tenso, la presión sindical en la calle y números ajustados en el recinto, el Gobierno encara días decisivos. El resultado de esta semana no solo definirá el destino del Presupuesto y la reforma laboral, sino también la fortaleza política del oficialismo en el tramo más delicado de su gestión.
