La Fiscalía de Instrucción de Río Tercero solicitó la investigación jurisdiccional del Juez de la localidad de Corralito Juan Manuel Rivoira. Esto significa que el funcionario judicial y Presidente del Club Juventud Agraria de esa localidad será sometido a un proceso que, según los antecedentes, en la Justicia Provincial, tiene altas probabilidades de terminar en la destitución en el cargo.
La situación expuesta de manera simple es la siguiente: Rivoira, por ser funcionario judicial, no puede ser investigado por una fiscalía. Debe ser sometido a proceso por un Juez de Control en el marco de lo que se conoce judicialmente como «investigación jurisdiccional». Esto es una investigación que refiere al proceso llevado a cabo por un tribunal o juez, dentro de su ámbito de competencia, para esclarecer hechos y determinar responsabilidades en un caso particular. Este tipo de investigación se diferencia de otras investigaciones (como las policiales o administrativas) por su carácter judicial y su objetivo de resolver un conflicto legal.
Dicho de otra forma: Rivoira, después de que la fiscalía analizara y constatara los elementos de prueba referidos a los hechos de violencia que protagonizó contra un futbolista de un equipo rival a Juventud Agraria en el estadio de esa entidad, será sometido a investigación judicial por considerar que hay elementos suficientemente sólidos para procesarlo.
Esta situación surge por los informes de la Policía de Corralito que actuó el día de las agresiones y por la denuncia de la defensa del jugador de fútbol agredido en el estadio del Club Juventud Agraria que pidió constituírse en querellante particular en la causa por la que se investigan los delitos de Amenazas, Lesiones, ambas agravados, y Daño contra el Juez de Paz y Presidente de la entidad.
Además la Justicia de Control de Río Tercero deberá resolver de manera urgente la medida cautelar para que Rivoira, y el otro agresor investigado (un dirigente de Juventud Agraria que es representante de la institución ante la Liga Riotercerense de Fútbol) sean incluídos en el programa nacional «Tribuna Segura» y, de esta forma, mantenerlos lejos de los espectáculos deportivos.
La causa se inició el 10 de julio en la Fiscalía de Feria de Río Tercero por un hecho en el que, según los testigos y el informe que la Policía provincial, los mencionados agredieron a un futbolista en el túnel que conecta el campo de juego y el vestuario. En ese lugar, Rivoira junto al otro dirigente interceptaron al deportista golpeándolo con los puños, patadas y destrozándole la camiseta obligandolo a huir por el mismo túnel hacia el campo de juego nuevamente para salvaguardarse.
Las lesiones fueron constatadas por la médica del servicio de emergencia de Corralito que asistió al jugador, y fueron numerosos los testigos que acreditan que Rivoira y el otro dirigente fueron «invitados» por la policía a abandonar el estadio para evitar más conflictos.
La conducta de Rivoira, como Presidente de la entidad deportiva y cómo Juez de Paz, es para la mayoría de los dirgentes de los clubes de la región «inadmisible» , aunque por ahora la Liga Riotercerense de Fútbol, presidida por Néstor Beltrame, no se ha expedido. En el ambiente social y deportivo de esa región la lupa está puesta sobre la Justicia y también sobre las autoridades y los procedimientos de la Liga a quien se le reclama transparencia en sus decisiones.