Fuerte cruce entre el legislador de la Libertad Avanza, Agustín Spaccesi y su par del juecismo, Walter Nostrala, en la penúltima sesión de la Legislatura provincial. Durísima y muy desaprovechada por los medios periodísticos locales que vienen dándole mucha importancia a algunos asuntos Legislativos en las últimas semanas.
El hecho es que en la sesión del 9 de abril, Spaccesi sacó los trapos al sol de, lo que él denominó, «el clan» del Senador Luis Juez en relación a la utilización del Estado como bolsa de trabajo familiar; y Nostrala, en un papel parecido al de Rodrigo de Paul defendiendo a Lionel Messi dentro de la cancha, le contesto con un argumento sui generis.Todo se produjo durante la sesión en la que el cuerpo legislativo aprobó la ampliación del éjido municipal de Luyaba, la pequeña localidad del Departamento San Javier, con poco más de 700 habitantes. Spaccesi argumentó que esa ampliación del éjido municipal era poco menos que un absurdo, y que tenía como fin solo incluir a más privados en la pecera del Estado municipal de Luyaba para cobrarles tasas por servicios que la comuna nunca prestaría. Y dió algunos datos que merecen atención. Por ejemplo, que en Luyaba, con su nuevo territorio tributario, residirá una persona por cada 70 kilómetros cuadrados. En definitiva, el libertario, ajustado a su perspectiva del mundo y del Estado, dijo que lo que se estaba por aprobar era pura demagogia, mayor carga impositiva contra los privados, y todo por la falta de sentido común de los legisladores: «no tienen en cuenta que son servidores públicos», argumento vehemente.
Esto ante la presencia del jefe comunal de Luyaba, el peronista Héctor Pereyra (principal beneficiado con el asunto del éjido); su hinchada viajada especialmente desde la localidad para alentar y celebrar en el recinto; y los legisladores que se preparaban para aparecer con rostros de próceres en la foto del evento.
En este contexto el planteo de Spaccesi no podría calificarse como simpático. Y las «mayorías» peronistas, juecistas y radicales se sintieron mal aludidas.
Es ahí cuando apareció el Nostrala redentor. Y, probablemente, para quedar bien con «la popular» de Luyaba, es que tomó la palabra y dijo que no todo debía mirarse desde la óptica de Spaccesi. Contento, redobló la apuesta para reprocharle al legislador libertario el cobro, «como todos», de una dieta que les paga el Estado, es decir lo público. La «torcida»de Luyaba rugió, y en el rostro de Nostrala se vió una mueca de satisfacción por el aliento recibido. Como si hubiera convertido el cuarto penal en Qatar.
Pero Spaccesi asumió, más que nunca, el rol del Angel Gris, y lanzó una propuesta temeraria: renunciar a su dieta, a cambio de que «el clan» de Luis Juez renuncie a todos los sueldos que cobran en el Estado. Y enumeró: Senador Nacional, con hermano legislador provincial, con hijo concejal de capital, con sobrinos y yernos contratados en el Tribunal de Cuentas Provincial, con hijos y sobrinos distribuídos en otros cargos públicos, etc. etc.
Eso sí que indignó a Nostrala. No lo dijo así, pero el sentido de sus palabras fueron claros: con la vieja no te metás. Y dió argumentos interesantes para debatir. El primero fue que Spaccesi cobra una dieta que merece menos que los demás porque sacó poquitos votos. El segundo fue que los muchos miembros de la familia de Luis Juez cobran del Estado merecidamente porque el senador sacó 800 mil votos en el última elección provincial. Y el tercero fue que Spaccesi no quiere a la democracia.
Justo ahí, cuando más lindo se ponía el debate, cuando podíamos escuchar con números y precisiones por qué Spaccesi creía que «el clan familiar» de Luis Juez no debía cobrar sueldos a troche y moche del Estado; y cuando Nostrala (vestido de Rodrigo sin Tini) argumentaba a favor de la familia Juez tomando en cuenta los muchos votos del jefe del clan……justo ahí, la vicegobernadora Miriam Prunotto, pálida refutadora de leyendas, se metió para impedir que el debate siguiera.
Finalmente los peronistas, juecistas y radicales se sacaron la foto del campeonato ganado por Luyaba, el jefe comunal celebró la mejora de su presupuesto, y Spaccesi se quedó con ganas de saber cómo es esto de que sacar muchos votos equivale a poder contratar a muchos familiares en el Estado. El video de la sesión es imperdible.