La administración del intendente Javier Dieminger, identificado políticamente con eloredorismo cordobés, quedó en el centro de la discusión por las cuentas municipales de 2025. El Concejo Deliberante de La Falda devolvió al Departamento Ejecutivo el balance general y aprobó una resolución de observación por siete votos contra uno, ante la falta de información suficiente para completar el análisis contable.
Uno de los principales puntos cuestionados son las conciliaciones bancarias pendientes por más de $4.000 millones. Según la información difundida durante el debate, la cifra rondaría los $4.800 millones, un monto que deberá ser aclarado mediante documentación que permita contrastar los registros municipales con los movimientos bancarios.
El informe del contador Edgardo Garay, contratado por el Tribunal de Cuentas para analizar las cuentas, señaló que no contaba con elementos suficientes para determinar si el balance presentaba incorrecciones significativas ni si correspondía realizar ajustes. Por ese motivo, no emitió una opinión técnica sobre los estados contables.
Las observaciones también alcanzan a los fondos vinculados con APROSS, la obra social provincial. Según los datos difundidos, se habrían descontado aproximadamente $2.200 millones al personal municipal, mientras que los giros registrados a la entidad rondarían los $197 millones. La diferencia deberá ser aclarada a partir de las rendiciones y los comprobantes correspondientes.
A esos cuestionamientos se suman gastos que habrían superado la recaudación, partidas por encima de las previsiones presupuestarias, demoras en las transferencias destinadas a Bomberos Voluntarios y $1.275 millones provenientes del balance anterior cuya contabilización también fue observada.
El caso pone bajo análisis la gestión financiera de Dieminger, dirigente alineado con el espacio político de Rodrigo de Loredo. La discusión sobre las cuentas municipales se produce en un contexto en el que el Ejecutivo debe aportar la información requerida para que los concejales puedan determinar si corresponde aprobar o rechazar el balance.
La resolución de observación se impuso sobre una propuesta de rechazo directo presentada durante el debate. El concejal oficialista Daniel Pino fue el único que votó en contra de la medida aprobada por el cuerpo legislativo.
Con la decisión, el Departamento Ejecutivo deberá completar la documentación solicitada para continuar con el tratamiento de las cuentas del ejercicio 2025.
Por el momento, las observaciones contables no prueban por sí solas que haya dinero desaparecido ni que se haya cometido un delito. La revisión deberá establecer el origen de las diferencias, verificar los movimientos bancarios y determinar si los gastos, aportes y transferencias cuentan con el respaldo correspondiente.
Mientras tanto, la gestión de Javier Dieminger deberá responder por las cifras observadas y aportar la información necesaria para esclarecer el estado de las cuentas municipales.