En las últimas horas los vecinos de Mendiolaza viralizaron una foto donde se observa a la Intendenta Adela Arning en una camioneta recogiendo ella misma la basura de las calles.

Un empleado en diálogo con Jornada Política admitió que el Ente de Gestión Metropolitana le entregó un camión 0km valuado en más de 100 millones de pesos, y que no lo quieren usar porque aún no está asegurado ya que desde el municipio estarían en la lista negra de las aseguradoras ya que deben más de 20 millones en pólizas atrasadas.

A algunos vecinos les causó risa, pero a otros no, ya que sostienen que la jefa comunal debe mantener una mínima investidura y en vez de pasear en camioneta levantando bolsas y bolsas debería tratar de gestionar que por lo menos se preste ese servicio básico.

La ciudad, sostienen que está en <<manos de nadie>>, que ella hace mucho tiempo dejó de gobernar y que ha perdido el rumbo y el apoyo político que tuvo tener meses atrás de los referentes nacionales del PRO como Guillermo Dietrich con quien tiene una cercana relación y de algunos más a nivel local, como el Presidente de la Bolsa de Comercio Manuel Tagle, vecino de la localidad y quien fuera en su momento el impulsor y padrino político. Esa falta de apoyo, además de su escasa cintura política está generando en caos y la prácticamente anarquía en la ciudad.

Los empleados ya no la respetan, el gabinete no comanda, sus amigos la abandonan y eso se convierte en un combo que estalla todos los días.

A todo esto se suma el reclamo salarial de los trabajadores que con razon pretenden mejorar sus magros ingresos y una escasa recaudación con la que debe afrontar gastos corrientes y el mantenimiento mínimo de los espacios públicos, algo que no se esta cumpliendo.

Se observa también a los vecinos cambiando ellos mismos los focos de las calles, tapando los baches, pagando servicios privados para reparar calles, llevando sus insumos y medicamentos a los dispensarios, algo que no se puede ocultar porque se ve en la redes sociales de la gente que aseguran se cansó de la situación.

Es por ello que días atrás comenzó un proceso de revocatoria para iniciar el desplazamiento de Adela Arning de la Intendencia. Este proceso está abierto y los vecinos llegan a la comisaría local a estampar su firma y así lograr los avales.


Ayer, algunos denunciaron que Arning llegó acompañada por dos hombres a los que catalogaron de “matones” para tratar de intimidar a que la gente no se acerque a rubricar su voluntad y muchos denunciaron que la intendenta tomó la comisaría para que nadie se ingrese. Incluso que en algunos casos no dejaba entrar a los vecinos a expresarse, algo que catalogaron como grave.

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