La situación en la localidad de Sierras Chicas Chicas no da más, y aseguran que Adela Arning tiene los días contados ya que no tiene nadie que la apoye. Días atrás sufrió otra fuga masiva de su gabinete y el Concejo Deliberante está cada vez más quebrado, y como si fuera poco ni Manuel Tagle, Guillermo Dietrich y Mauricio Macri le soltaron la mano, incluso este último no le abrió las puertas de su casa en Villa la Angostura.
“Aunque parezca mentira el único soporte que tiene es por parte del gobierno provincial”, dicen en los pasillos de la desolada municipalidad.
Días atrás a las arcas municipales ingresaron 100 millones de pesos para pavimentar algunas cuadras, dinero que tanto desde la provincia como en el municipio saben que ese dinero ira para tapar tantos agujeros como hagan falta.
La basura la tuvo que recoger el ente intermetropolitano a través de empresas privadas, pero esto fue solo hasta los últimos días de enero, cuando le advirtieron que los otros intendentes no querían seguir gastando dinero que les corresponde a todos para una aventura política, como consideran que es la gestión de Arning.
Como si los problemas fueran pocos para ella ahora un grupo de vecinos comenzó a juntar firmas para iniciar un proceso de revocatoria, algo que seguramente no prosperará ya que desde el Panal harán todo lo posible para impedirlo.
Servicios deficientes, acefalia, falta de pago a proveedores, poca resolución de conflictos, contratación de asesores con elevados sueldos, recorte de horas al personal municipal, renuncias masivas en el gabinete, son algunas de las razones que esgrimen los vecinos para que la intendenta de un paso al costado, sin contar que en medio de la crisis viajo a Bariloche dos semanas para descansar junto a su familia, incluyendo su esposo, un vendedor de autos usados con un ascenso económico importante en los últimos años.
En Bariloche, Adela creía que mandándole un mensaje a Mauricio Macri este resolvería todos sus problemas, pero no fue así, al contrario, el expresidente le clavó el visto e incluso no le abrió las puertas de su lujosa casa en el sur provincial. A los 5 días le respondió un asesor de cuarta o quinta relevancia en el Pro y le escribió que Mauricio tenía otros problemas más graves que resolver. Esto precipito su regreso a Córdoba en medio de un mar de sospechas.
En Mendiolaza ya no creen el cantito de que todo es culpa del antecesor dicen, incluso aseguran que ella incrementó los problemas. En el panal siguen con atención, pero de afuera.