Según precisaron los periodistas en el diario La Nación y en sus cuentas de X, el Bank of America confirmó el pago de US$ 200.000 a José Luis Espert, quien encabeza la lista de diputados nacionales de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, según confirmó Hugo Alconada Mon.
En ese marco y según una investigación de Clarín, el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi confirmó que José Luis Espert viajó 35 veces en aviones de Fred Machado durante la campaña de 2019 cuando, hasta el momento, se creía que había sido un solo vuelo.
Se trata de la causa 1780 del 2021 en la cual el citado magistrado tomó una cantidad importante de declaraciones testimoniales.
En el expediente, Espert admitió:
“En algunas oportunidades utilicé, con fines electorales, aviones que directa o indirectamente pertenecerían a esta persona, según se supone”.
Mientras tanto, y acorralado por las denuncias que lo vinculan con el empresario Federico “Fred” Machado, detenido y acusado de narcotráfico, el diputado y candidato de La Libertad Avanza, José Luis Espert, salió a dar explicaciones en un video donde buscó mostrarse “de frente y con total sinceridad”.
En una extensa exposición, el economista reconoció haber sido “ingenuo” en su vínculo con Machado, pero negó de plano cualquier participación delictiva. “Puedo haber pecado de ingenuo, pero delincuente jamás”, sentenció, en un mensaje que apuntó tanto a su electorado como a la interna libertaria, que observa con inquietud cómo el escándalo lo envuelve a pocas semanas de las elecciones.
El origen del vínculo y los 200.000 dólares
Espert explicó que conoció a Machado en 2019, tras ser presentado como un “empresario exitoso” que simpatizaba con su proyecto liberal. Admitió que ese año aceptó viajar en su avión privado para presentar un libro en Viena y que el empresario fue “uno de los tantos” que colaboraron con su campaña presidencial.
Sin embargo, el foco estuvo puesto en los 200.000 dólares que recibió en 2020. Según Espert, el dinero provino de la minera guatemalteca Minas del Pueblo, que lo contrató como consultor económico para una reestructuración de deuda. Aseguró que el pago fue transparente, declarado en la Argentina y realizado mediante transferencia bancaria en Estados Unidos, “uno de los sistemas más controlados y estrictos del mundo”.
“El dinero no fue de Machado, fue un adelanto en virtud de un contrato de consultoría. Todo bancarizado, todo declarado. Nada que esconder”, subrayó. La pandemia, dijo, frustró la continuidad de ese trabajo, ya que no pudo viajar a Guatemala.
El “pánico” al enterarse de las acusaciones
Espert relató que recién en abril de 2021 supo, “por los medios”, que Machado tenía pedido de captura internacional. “Entré en pánico. Nunca imaginé que podía pasarme una cosa así en mi vida”, confesó, al remarcar que la supuesta actividad ilícita de Machado “se conoció mucho después de terminada” su relación profesional.
La respuesta política: ataque a Grabois y defensa patrimonial
En su descargo, Espert también cargó contra Juan Grabois, a quien acusó de reeditar “una campaña sucia de 2019” para intentar ensuciarlo. “Nosotros somos distintos, no somos como ellos”, disparó, y denunció que el dirigente kirchnerista busca involucrar incluso a su familia en acusaciones sobre crecimiento patrimonial.
“El campo que heredé tras la muerte de mi padre en 2018 explica todo. Quieren usar a mi familia para ensuciarme, pero no lo voy a permitir”, sostuvo.
Un candidato bajo presión
El video de Espert busca blindarlo frente a un escándalo que amenaza con convertirse en un golpe político para el oficialismo libertario. Aunque se muestra seguro de su inocencia, la trama judicial que rodea a Machado y el ruido político que reactivó la oposición dejan al diputado en una posición incómoda. Su defensa apunta a diferenciar la “ingenuidad” de la complicidad, pero el interrogante ahora es si alcanzará para despejar las sospechas en medio de la campaña.