María Belén Agudiez, una funcionaria del círculo de confianza de Karina Milei, dejó su cargo en la Quinta de Olivos en medio de una reestructuración y denuncias judiciales impulsadas por la diputada Marcela Pagano. Sin embargo, su salida no significó el alejamiento del Estado: fue reubicada en el Correo Argentino, una empresa pública que continúa incorporando dirigentes y personas vinculadas al poder político.
El Gobierno de Javier Milei volvió a quedar bajo cuestionamiento por los movimientos de funcionarios dentro de la estructura estatal. Esta vez, la protagonista es María Belén Agudiez, quien pasó de desempeñarse como subsecretaria de Planificación General en la órbita de la residencia presidencial de Olivos a ocupar un puesto administrativo en la Gerencia de Comunicación del Correo Argentino.
El traslado se produjo después de su salida de la estructura presidencial, en septiembre de 2026, en un contexto marcado por modificaciones en la administración de Olivos y denuncias judiciales promovidas por la diputada nacional Marcela Pagano.
Lejos de quedar desvinculada de la administración pública, Agudiez encontró continuidad laboral en otra dependencia del Estado nacional.
La funcionaria mantiene vínculos políticos con Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y una de las figuras de mayor influencia en las decisiones del Gobierno. Según la información publicada, la hermana del Presidente respaldó su continuidad dentro de la estructura estatal.
La reubicación tiene una particularidad: Agudiez pasó de un cargo político en el ámbito presidencial a una función administrativa en una empresa pública, sin que hasta el momento se hayan difundido detalles sobre el procedimiento de selección, las condiciones de contratación o la remuneración correspondiente a su nuevo puesto.
Desde el Gobierno aclararon que la funcionaria no ocupa una posición gerencial y que sus tareas son exclusivamente administrativas. Sin embargo, esa explicación no despeja los interrogantes sobre los criterios utilizados para disponer su incorporación al Correo Argentino.
El caso se suma a otros movimientos de dirigentes y personas con vínculos políticos dentro de la estructura y el directorio de la empresa postal estatal.
La situación adquiere relevancia en un Gobierno que convirtió la reducción del empleo público, la eliminación de cargos y el achicamiento de las estructuras estatales en algunos de los principales ejes de su gestión.
Mientras la administración de Milei sostiene su política de reducción del Estado, una funcionaria cercana a Karina Milei que dejó su cargo en Olivos consiguió un nuevo destino dentro de una empresa pública.
El dato central es concreto: Agudiez salió de la estructura presidencial en medio de denuncias judiciales, pero no dejó el Estado. Pasó a trabajar en el Correo Argentino, con el respaldo político atribuido a la secretaria general de la Presidencia.
Hasta el momento, no se informó públicamente cuál es su remuneración, qué procedimiento administrativo respaldó su incorporación ni cuáles fueron los criterios utilizados para su designación.