La Presidencia de Estados Unidos depende de un puñado de estados donde aún se cuentan los votos, con el presidente Donald Trump y su rival demócrata, Joe Biden, cabeza a cabeza en todos ellos tras una elección histórica con la mayor participación en más de un siglo.
No está claro cuándo podrá conocerse el ganador, que en gran parte podría definirse por el resultado en tres estados clave, Wisconsin, Michigan y Pensilvania, todos ellos ganados por Trump en 2016 luego de haber votado por los demócratas durante dos décadas.
Biden pasó al frente con una muy leve ventaja en Michigan y Wisconsin, luego de estar por detrás de Trump en el escrutinio durante casi toda la noche, mientras que la diferencia a favor del mandatario en Pensilvania podría evaporarse al contarse el más de millón de votos emitido por correo en ese estado, lo que daba renovadas esperanzas a los demócratas.
Sin embargo,los republicanos darán batalla hasta el final y ya anunciaron que pedirán «inmediatamente» el recuento de votos en Wisconsin y ya presentaron un recurso para frenar el escrutinio en Michigan, dos distritos determinantes para dilucidar quién será el próximo mandatario de Estados Unidos.
Pero según la ley de ese estado, una campaña no puede solicitar dicha medida hasta que la Comisión Electoral de Wisconsin complete el escrutinio de las juntas electorales del condado, informó la cadena de noticias CNN.
Sin cifras oficiales aún de participación, la respetada web de monitoreo Elections Project afirmó que la concurrencia fue la más alta en 120 años, desde 1900, con un 66,9%, o unos 160 millones de votos -contra 137,5 millones en 2016- en un país donde el sufragio es voluntario.
El recuento de votos siempre sigue después del día de las elecciones en Estados Unidos, y la mayoría de los estados tiene sus propias reglas sobre cuándo debe terminar.
Para el caso de las presidenciales, esto debe ser siempre antes de la fecha de diciembre en que se reúne el Colegio Electoral, que se fija por ley federal.
Varios estados aceptan votos por correo después del día de las elecciones, incluyendo Pensilvania, donde esos sufragios se reciben hasta tres días después de los comicios.
