La interna en el Gobierno sumó un nuevo capítulo explosivo este jueves en el Senado, donde Patricia Bullrich habría cargado duramente contra Manuel Adorni y dejado al descubierto tensiones cada vez más profundas dentro del oficialismo de Javier Milei.
Según trascendió de conversaciones reservadas mantenidas detrás del recinto durante la sesión por el pliego del juez Carlos Mahiques, Bullrich habló con senadores opositores y aliados sobre la situación del jefe de Gabinete y lanzó frases de extrema dureza política. “Todos sabemos que Adorni está sucio, no entiendo por qué Milei lo defiende”, habría dicho ante legisladores que quedaron sorprendidos por el nivel de exposición interna.
La senadora también reveló que en la Casa Rosada se habría evaluado el año pasado enviar a Adorni a ocupar una banca como diputado para “bajarle el copete”, en referencia a los cuestionamientos que ya existían dentro del Gobierno por el manejo político y administrativo del funcionario.
Las declaraciones se producen después de versiones sobre una fuerte discusión en una reunión de gabinete, donde Milei le habría gritado a Bullrich en defensa de Adorni. La senadora incluso habría relativizado el episodio al afirmar que el Presidente “tiene una emocionalidad importante”.
Pero el dato más delicado es que, según las versiones surgidas del Senado, Bullrich habría dado a entender que tanto Milei como su hermana, Karina Milei, conocían desde hace tiempo las denuncias y cuestionamientos alrededor de Adorni. Para sectores de la oposición, eso implicaría un nivel de responsabilidad política mucho mayor al que hasta ahora admitía el oficialismo.
En ese contexto, Bullrich incluso habría alentado a sectores opositores a avanzar contra el funcionario. “Si ustedes lo quieren matar, mátenlo, no es mi problema”, habría disparado durante una de las conversaciones.
La escalada coincide con un momento delicado para el Gobierno, atravesado por denuncias de corrupción, tensiones internas y caída en las encuestas. Distintos estudios de opinión muestran un deterioro de la imagen presidencial desde que estalló el escándalo vinculado a Adorni y al entorno libertario.
En paralelo, Bullrich comenzó a moverse cada vez más como una figura con aspiraciones propias hacia 2027. En sectores empresarios y políticos ya circula la idea de que podría transformarse en una alternativa dentro del espacio liberal si la figura de Milei continúa debilitándose. Incluso comenzó a ampliar sus críticas hacia el rumbo económico, algo que quedó reflejado en su reciente acercamiento al ex ministro Domingo Cavallo, uno de los economistas más críticos del esquema económico actual.
A ese escenario se suma ahora una disputa silenciosa con Luis Juez por el control político del bloque libertario en el Senado. Según fuentes parlamentarias, Bullrich comenzó a tejer acuerdos y sumar respaldos para quedarse con la conducción del espacio oficialista en la Cámara alta, en medio del desgaste interno que atraviesa el Gobierno. La tensión con Juez expone además la pelea por el liderazgo del mileísmo en la etapa posterior al desgaste presidencial y anticipa una reorganización de poder dentro del oficialismo.