Un hecho aberrante ocurrió esta mañana en un geriátrico de la calle Estados Unidos al 2000 de Barrio San Vicente cuando un joven de 19 años que pasaba por una vereda escucho gritos de socorro desde dentro de un domicilio.
El joven no dudo en llamar al 911 y al arribo de la policía los uniformados ingresaron y encontraron un geriátrico clandestino con al menos 6 abuelos atados a la cama y otros 14 alojados en forma hacinada y con pocas medidas de salubridad.
Rápidamente llegó la Municipalidad al lugar y constató que se trataba de un lugar carente de habilitación y se pudo observar a la gente alojada con malas condiciones de habitabilidad y salubridad.
El dueño del lugar dijo que “por ser gente mayor hay que amarrarla a las camas para evitar accidentes”.