Una decisión del intendente de Villa Allende, Pablo Cornet, genera polémica por el uso que tendrá la renovada avenida Bodereau. Después de una obra que permitió disponer de dos carriles de circulación por sentido, el municipio, incomprensiblemente, habilitó el estacionamiento sobre uno de ellos, reduciendo en los hechos el espacio disponible para circular.
El dato es la controversia que genera la decisión de la Municipalidad conducida por el neolibertario enemigo de financiar la obra publica. Para la construcción de los carriles el rico municipio de Villa Allende no aportó fondos, aunque Cornet insiste en presentarla como propia. La inversión fue realizada por la Provincia pero el municipio quedó a cargo de decisiones vinculadas al ordenamiento del tránsito, que a juzgar por lo anunciado, suena a intrención de boicot.
La pregunta entonces resulta inevitable: ¿para qué se invirtieron recursos públicos en ampliar la capacidad de Bodereau si, una vez terminada la obra, uno de los nuevos carriles termina utilizado para estacionar vehículos?