En Jornada Política insistimos con un concepto clave: la Argentina, y especialmente la política argentina, su debate y sus expresiones periodísticas y comunicacionales se quedaron sin argumentación. Todo se dice, nada se argumenta. Todo es propaganda, nada es reflexión que encamine a la comprensión. Así ganó Javier Milei la elección presidencial en la Argentina. Así pretendió ganar Luis Juez en Córdoba. Encarando para adelante y a los gritos, sin explicar, sin fundamentar. A eso juegan los periodistas y los medios «consagrados» de Córdoba que lo sientan a Luis Juez en su estudio para que hable de «la zona fría» sin que nadie le pregunte nada que no pueda explicar en ese estilo falaz e irrelevante que es decir estupideces sin gracia y a los gritos. Ese sistema anti-argumentativo y «bocón» es el fin, para muchos sectores tan deseado, de la democracia. Y para esos periodistas una manera de sobrevir siendo mediocres. En Córdoba, sobran.
La introducción es pertinente para analizar una información difundida por el gobierno nacional. El presidente Javier Milei compartió en varias oportunidades un mapa para celebrar el crecimiento de la Argentina. Algo que es tan real como decir que la venta de pollos creció 100% en un mes y no decir que antes se vendía un pollo y ahora dos, pero el que se come los pollo es siempre la misma persona, que antes comía uno y ahora dos. Los que antes no comían, ahora tampoco. Es decir, el cremiento de la Argentina es, desde el punto de vista de la situación económica de la mayoría de la población, una mentira estadística y solo refleja actividad minera (y hasta ahí); petrolera y agrícola. Ninguna genera empleo masivo y todas tienen un sistema de propiedad altamente concentrado. Entonces, como decía aquel capo cómico: ¡¡¡»crecimiento, las pelotas»!!!!
Sin embargo, Milei no avisó que el mapa tenía una catarata de errores. No solamente las provincias están desproporcionadas en sus dimensiones, sino que a algunas les faltan partes (por ejemplo a Santa Fe, que no tiene el taco de la bota) y por si eso fuera poco faltan territorios: Tucumán desaparece por completo y tampoco se muestran las Islas Malvinas.
Es decir, la estadística de la economía de Milei no solo no argumenta, sino que es mentirosa bruta e indecente.
Entonces, intenta plantear que la mayoría de las provincias del país crecieron, con excepción de Buenos Aires, con la aclaración entre paréntesis “conurbano”, pintada de rojo con -0,2%.
No obstante, al mapa le faltan Tucumán, las Islas Malvinas y todas las formas de los territorios distan de la cartografía oficial.

Felipe Núñez, uno de los principales asesores de Caputo, fue uno de los que subió el diseño. Primero escribió: “Y decían que el RIGI no servía para nada. Ahora a aprobar el Súper RIGI, así le devolvemos el lugar de potencia a la Argentina que se merece”. Después sumó: “El gobernador Kicillof tiene que dejarse de joder y empezar a promover inversiones bajando gasto e impuestos. Un año y medio es una eternidad, los bonaerenses no pueden esperar tanto tiempo”.
Ese mensaje contra el mandatario peronista le valió un retuit del Presidente en su cuenta de X.

Otro de los mensajes que replicó Milei fue de una cuenta propagandista. “Qué yunque tener una provincia tan grande gobernada por un inútil”, decía, junto al mapa.
Milei también replicó al ex CEO del HSBC Gabriel Martino, que marcó: “Y pensar que algunos quieren votar a Kicillof. Populismo nunca más. Tenemos que acelerar el cambio cultural de Javier Milei”.


El que advirtió el error dentro del Gobierno fue el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Alvarez, quien -sin referirse directamente a Milei ni a Núñez- exclamó: “Miren bien antes de publicar un mapa hecho con IA. ¡Falta Tucumán! Ni hablar de las formas geográficas de las provincias. ¡Pierde seriedad así!“.
El inconveniente llegó hasta la diplomacia. El embajador libertario ante la Unión Europea y Bélgica, Fernando Iglesias, también cargó contra Kicillof con el mapa fallido.
“Lo que no pueden afrontar es la falta de crecimiento en tu provincia, que los condena a la desocupación, bajos sueldos y a vivir de subsidios. Movete, chiquito, movete”, le enrostró a Kicillof el embajador.