El Juzgado federal 1 de Córdoba resolvió dejar en libertad a Roberto Moyano, el empresario fuerte de la «noche prostibularia» cordobesa, a quien se le conoció como el financista de la campaña de Luis Juez y que había sido detenido, junto a otras dos personas en 2025, por el delito de trata de menores. Moyano y los demás detenidos por el Fiscal Enrique Senestrari habrían obtenido ahora la libertad tras el pago de un fianza millonaria.
La información cobra relevancia porque, entre otros vínculos «comerciales», a Moyano se le atribuye manejar bajo su órbita el clausurado bar «wachitas» donde trabajaba la pareja de Claudio Barrelier, el imputado por el crimen de Agostina Vega.
Roberto Moyano, dueño de numerosos locales de dudosa actividad nocturna desde finales de la década del 90 en Córdoba, con Rapoza como nave insignia, fue además parte del cuarteto «Los Chicos Orly». Tuvo mucha trascendencia política porque fue quien financió la campaña televisiva de Luis Juz cuando fue candidato a intendente. En aquel momento Moyano, que desconfiaba del manejo del dinero de campaña por parte de Juez, gestionaba personalmente la compra de espacios publicitarios en la canales abiertos de la ciudad de Córdoba y pagaba en efectivo. Lo hizo en los canales 12, 10 y 8 de Córdoba llevando el dinero él mismo y pagando cash.
A cambio del pago de la publicidad de campaña, Juez le entregó a Moyano (por entonces dueño de la mitad de la noche cordobesa) el control del área de Espectáculos Públicos designando a Daniel Ramirez, propietario de una concesionaria de autos usados ubicada en la avenida Alem de la ciudad de Córdoba. Ramirez, a quien le atribuían ser «testaferro» de Moyano en el negocio de la compra-venta de autos en la comunidad gitana de la zona sur este de la ciudad, organizó un sistema de controles y de supuesta recaudación entre los actores de la noche «pesada» cordobesa. Además se le atribuye manipular los mecanismos para favorecer a los locales que funcionaban bajo la órbita de Moyano, entre ellos Wachita.
Un episodio vinculado a una supuesta coima dejó a Ramirez expuesto durante la gestión Juez y finalmente fue reemplazado. No obstante Moyano ya contaba con una estructura dentro del ámbito de espectáculos publicos de la municipalidad de Córdoba que perduró con el tiempo, y, aseguran, aún perdura.
De Ramirez se supo poco despues de estos episodios. Sí que continuó con su negocio de autos y que adquirió varios inmuebles, entre otros una quinta de características majestuosas en la zona de Anisacate.
Moyano, por su lado, cultivó muchas relaciones personales en el ámbito del juecismo. Especialmente con el hermano del Senador Juez, el actual legislador Daniel Juez, con quien, se dice, compartió hasta «amores».
En el añó 2025 y tras una investigación realizada en el ámbito de la Justicia Federal de Córdoba, el Fiscal Enrique Senestrari detuvo al denominado «clan Moyano», integrado por el propio Roberto Moyano su histórica mano derecha, Sandra Oviedo, y otro socio, Julio Páez. Les imputaron el delito de Trata de Menores.
Ahora se supo, que en el contexto del debate por «Wachita,» Moyano quedó el libertad tras pagar una fianza millonaria, pero el ruido político por sus vínculos con el juecismo persisten.