dólar y clima...

La recaudación en Córdoba le ganó a la inflación y generó alivio en el Centro Cívico

La Provincia salió a mostrar con énfasis que la recaudación total creció 4% por encima de la inflación en 2025. Pero detrás del número hay una explicación menos glamorosa: el Estado cordobés sostuvo sus ingresos a fuerza de aumentar con fuerza los impuestos patrimoniales, en especial el Inmobiliario, mientras la actividad económica se desplomaba y la coparticipación se achicaba mes a mes.

Un año partido al medio

La primera parte del 2025 fue relativamente buena para todas las provincias: con una inflación que empezaba a desacelerar y una base de comparación muy baja por el pésimo arranque de 2023, los envíos automáticos de Nación crecían en términos reales. Eso duró hasta agosto. Luego, la caída del nivel de actividad pegó de lleno en la coparticipación y Córdoba terminó el año 2% abajo de la inflación en ese rubro clave, que representa más de la mitad de sus ingresos.

Cómo se sostuvo la recaudación

La respuesta está en la Dirección General de Rentas, que elevó sus ingresos propios 14% arriba de la inflación. Ese empuje vino casi exclusivamente de los tributos patrimoniales, que se dispararon:

  • Inmobiliario: +67% real anual (y en diciembre +114% real, con subas del 119% en el Urbano y 106% en el Rural).
  • Sellos: +31% real anual.
  • Ingresos Brutos: apenas +2% real anual, reflejando mejor la caída de la actividad.

En otras palabras, los impuestos ligados al movimiento económico cayeron, pero los patrimoniales crecieron tanto que compensaron todo y dejaron el saldo final positivo.

La película reciente

El cierre de año muestra claramente el fenómeno:

  • Diciembre 2025: ingresos provinciales +23% real vs. diciembre 2024; nacionales -1%.
  • Noviembre: propios +6%; nacionales -8%.
  • Octubre: +12% vs -3%.
  • Septiembre: +8% vs -14%.

Los impuestos provinciales crecieron porque se reforzó la presión fiscal sobre propiedades, autos y transacciones.

2026: viene el giro político y un esquema más regresivo

Con ese 2025 cargado de aumentos, la Provincia lanzó para 2026 “la mayor rebaja impositiva de la historia”. El Iaraf advierte que, lejos de ser un alivio generalizado, la reforma profundiza la regresividad del sistema: baja el peso de los tributos patrimoniales y vuelve a cargar la recaudación sobre el consumo y las transacciones, que siempre golpean más a los que menos tienen.

Según el Instituto, incluso quienes reciban subas nominales pagarán menos en términos reales, por la inflación acumulada. Las caídas pueden ir de 2,4% a 43%, según el cedulón.

Esto implicaría una merma para las cuentas provinciales en 2026 y obligaría a Llaryora a compensar por otro lado:
más presión vía otros tributos o ajuste del gasto.

Streaming

Miércoles 19 hs.

Canal C

Jueves 23 hs.

Auspiciantes