Desde la asunción de Javier Milei como presidente de Argentina en diciembre de 2023, el apellido Menem ha resurgido en la escena política nacional, no solo por la admiración expresada por Milei hacia el expresidente Carlos Saúl Menem, sino también por la presencia de miembros de la familia Menem en cargos clave dentro de su administración. Sin embargo, esta reaparición ha estado acompañada de una serie de acusaciones y escándalos que han puesto a los Menem en el centro de la controversia. A continuación, se detallan las principales causas atribuidas a los Menem durante el gobierno de Milei, basadas en información disponible hasta agosto de 2025.
1. Escándalo de presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS)
Uno de los casos más resonantes involucra a Eduardo “Lule” Menem, subsecretario de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia y primo de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados. En agosto de 2025, audios filtrados atribuidos a Diego Spagnuolo, extitular de la ANDIS, desencadenaron un escándalo al sugerir un esquema de coimas en la asignación de fondos para prestaciones de discapacidad. En estos audios, Spagnuolo mencionaba a “Lule” Menem como un supuesto operador clave en la gestión de estas irregularidades, insinuando que intentaba colocar funcionarios en la agencia para facilitar negocios ilícitos. También se mencionó a Karina Milei, hermana del presidente, como parte de este esquema, aunque no se presentaron pruebas directas de su involucramiento en los audios.
Tanto “Lule” como Martín Menem salieron a desmentir las acusaciones, calificándolas como una “operación política del kirchnerismo” y negando la autenticidad de los audios. Sin embargo, la Justicia secuestró el celular de Spagnuolo y abrió una investigación por delitos que incluyen cohecho, administración fraudulenta, desvío de fondos, asociación ilícita, estafa y negociaciones incompatibles con la función pública. La denuncia, presentada por el abogado Gregorio Dalbón, también involucró al empresario Eduardo Kovalivker, dueño de la droguería Suizo Argentina. Este caso ha generado una crisis política significativa para el gobierno de Milei, afectando su narrativa de transparencia y lucha contra la “casta política”.
2. Contratación millonaria con Tech Security y conflicto de intereses
Otra controversia importante involucra a la empresa Tech Security, vinculada a los hermanos Menem: Martín, Adrián y Fernando. En julio de 2025, se reveló que el Banco Nación adjudicó una licitación por casi 4.000 millones de pesos a Tech Security para servicios de seguridad, a pesar de que Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, había sido socio de la empresa hasta diciembre de 2023, cuando transfirió sus acciones a su hermano Adrián. Esta operación fue vista como un intento de evitar incompatibilidades legales, pero generó críticas por presunto conflicto de intereses y favoritismo en la contratación estatal.
El escándalo provocó la furia de Javier Milei, quien, según fuentes, reprochó a su hermana Karina por el manejo de los Menem en este asunto, dado que ella es una de sus principales protectoras dentro del gobierno. La contratación fue comparada con casos de corrupción de gobiernos anteriores, como los hoteles de Cristina Kirchner con Aerolíneas Argentinas, lo que golpeó el discurso “anticasta” de Milei. La oposición y sectores libertarios cuestionaron la transparencia de la operación, y algunos aliados, como el diputado Cristian Ritondo del PRO, comenzaron a especular sobre la posibilidad de reemplazar a Martín Menem en la presidencia de la Cámara de Diputados.
3. Acusaciones de influencia indebida en el armado político
Los Menem, particularmente Martín y “Lule”, han sido señalados por ejercer una influencia desmedida en el armado político de La Libertad Avanza (LLA), el partido de Milei, especialmente en la provincia de Buenos Aires y otras regiones clave. En el marco de las elecciones legislativas de septiembre de 2025, se acusó a los Menem de imponer candidatos afines en las listas de LLA, desplazando a otros sectores del partido, como el grupo liderado por Santiago Caputo, asesor presidencial. Esta interna generó tensiones significativas, con críticas de los seguidores de Caputo, quienes acusaron a los Menem de practicar “las malas costumbres de la vieja política” y de priorizar “paracaidistas sin ideas ni moral”. La influencia de los Menem se atribuye a su cercanía con Karina Milei, quien les ha otorgado roles estratégicos en el armado nacional del partido.
El gobierno de Milei ha reivindicado abiertamente la figura de Carlos Menem, a quien el presidente considera “el mejor presidente de los últimos 40 años”. Esta admiración se ha materializado en actos simbólicos, como la colocación de un busto de Menem en la Casa Rosada en mayo de 2024 y la creación de la agrupación juvenil “La Carlos Menem” en octubre de 2024. Sin embargo, esta reivindicación ha reavivado críticas por los antecedentes de corrupción del gobierno de Menem (1989-1999), que incluyeron casos como el tráfico ilegal de armas, el escándalo de Swift-Armour y el enriquecimiento ilícito de funcionarios cercanos. La presencia de los Menem en el gobierno de Milei ha sido interpretada por algunos sectores como una continuidad de prácticas cuestionables, lo que ha dañado la imagen de transparencia del oficialismo.
Además de los escándalos principales, los Menem han sido objeto de críticas por su acumulación de poder dentro del gobierno. Por ejemplo, Federico Sharif Menem, hijo de “Lule” y sobrino de Martín, fue designado director general de la Secretaría Privada de la Presidencia de la Cámara de Diputados, lo que generó acusaciones de nepotismo. Asimismo, Adrián Menem, hermano de Martín, ha sido señalado por beneficiarse de los negocios familiares, particularmente a través de Tech Security, aunque mantiene un perfil más bajo. Estas designaciones y contratos han alimentado la percepción de que los Menem representan una “casta” dentro del propio gobierno libertario, contradiciendo el discurso de Milei.
La presencia de los Menem en el gobierno de Milei ha sido un arma de doble filo. Por un lado, su experiencia política y su apellido, asociado al peronismo liberal de los años 90, han sido utilizados para consolidar el armado político de La Libertad Avanza en un contexto de debilidad parlamentaria. Por otro lado, las acusaciones de corrupción y conflicto de intereses han debilitado la narrativa de Milei como un outsider que combate a la “casta política”. Los escándalos, particularmente los relacionados con ANDIS y Tech Security, han generado tensiones internas en el oficialismo, enfrentando a los Menem con otros sectores del gobierno, como el liderado por Santiago Caputo.
Además, la comparación constante con el menemismo ha puesto en evidencia las contradicciones del proyecto de Milei. Mientras que Menem logró estabilizar la economía con la Convertibilidad y las privatizaciones, su gobierno dejó un legado de desempleo, pobreza y corrupción que culminó en la crisis de 2001. Milei, al emular estas políticas, enfrenta el desafío de evitar los mismos errores, pero los escándalos actuales sugieren que las prácticas cuestionables podrían estar repitiéndose.
Las causas atribuidas a los Menem durante el gobierno de Milei incluyen presuntas coimas en la ANDIS, conflictos de intereses por contratos estatales con Tech Security, influencia indebida en el armado político de LLA y cuestionamientos éticos por su asociación con el legado de corrupción del menemismo. Estos escándalos han generado una crisis política que pone en jaque el discurso de transparencia de Milei, especialmente en un momento crítico previo a las elecciones legislativas de 2025. Si bien los Menem han negado las acusaciones y las atribuyen a operaciones políticas, la Justicia y la opinión pública serán clave para determinar el impacto de estas controversias en el futuro del gobierno libertario.