La mejor forma de esconder un elefante es rodearlo de otros elefantes. El debate mediático en Córdoba se centraliza en los requisitos y permisividades en la asignación de asesores legislativos. Esto a partir de la situación judicial de Ernesto Flores que derivó en su renuncia. Todas las cámaras miran a ese representante y a su equipo de colaboradores, pero como señalamos al principio, hay elefantes escondidos: el bloque juecista tiene como asesor al ex intendente de Unquillo, Germán Jalil, condenado por la Justicia por no haber presentado los balances de los corsos realizados en su localidad durante su gestión, eventos que suponen una cifra millonario. Jalil fue condenado por jurados populares (en el juicio fue defendido por Luis Juez y Ernesto Martínez). En el caso de Jalil la pena, además, determinó inhabilitación para ejercer cargos públicos, medida que no le impidió ocupar desde 2016 a 2017 un cargo en la Cámara de Diputados de la Nación; de 2017 a 2024 otro cargo en el Senado de la Nación, y desde 2024 a la fecha la asesoría en la Legislatura de Córdoba. Siempre nombrado por Luis Juez.
A esto, ningun legislador, ni oficialista ni opositor, parece tenerlo en cuenta. Con Jalil no hay «tribuneros». El único mal es Flores, aunque hay que señalar que éste, renunciado, no tiene ninguna condena ni acusación judicial.
En el juicio contra de Jalil tambien fue condenada en ese juicio su exsecretaria de Finanzas, Marisa Silvia Dasso
A Jalil y a Dasso se les reprochaba este presunto delito de “abuso de autoridad” por no haber presentado las rendiciones de cuentas de los corsos durante su gestión, algo que estaban obligados por una ordenanza que él mismo había enviado al Concejo Deliberante.
En realidad, la condena (prisión en suspendo) para Jalil no es “tan” relevante para ellos como la inhabilitación para ejercer cargos públicos, algo que parece que no cuenta poara el juecismo.
Tras ser intendente, Jalil pasó a desempeñarse como asesor legislativo del “juecismo” en el Senado de la Nación, primero, y actualmente como “empleado” de la Legislatura provincial, según informaron. Dasso se ha desempeñado en reiteradas ocasiones como secretaria de finanzas (o carteras similares) en varios municipios del Gran Córdoba.
Pero a nadie le importa. Parece que en los medios y en la polìtica cordobesa hay hijos y entenados.