El gobernador Martín Llaryora salió a respaldar públicamente la Ley de Equidad Jubilatoria, la reforma previsional aprobada por la Legislatura, y aseguró que se trata de una decisión “para crecer” y construir “un sistema previsional más justo y sostenible” en Córdoba.
En un posteo difundido en sus redes, Llaryora planteó que la provincia inició “el camino hacia un sistema más equitativo, cuidando el poder adquisitivo de los jubilados que menos ganan”, al mismo tiempo que sostuvo que continuará el reclamo por la deuda que el gobierno nacional mantiene con la Caja de Jubilaciones.
Según el detalle oficial, más de 52.000 jubilados provinciales ya perciben el 82% móvil, mientras que cerca de 10.000 beneficiarios dejaron de pagar el aporte solidario, una de las medidas que más cuestionamientos generaba dentro del esquema anterior. Además, el mandatario destacó que en diciembre la provincia elevó la jubilación mínima a 800.000 pesos, en un contexto de fuerte presión inflacionaria.
Llaryora reafirmó que el eje de la reforma es asegurar que los jubilados provinciales “sostengan mejores ingresos” y marcó que la discusión previsional no puede separarse del contexto financiero: la Caja de Jubilaciones depende en gran parte de los fondos que Nación —según la provincia— sigue adeudando.
Con la reforma aprobada y los números en la mano, el gobernador busca dejar en claro que la reestructuración no apunta a un ajuste clásico, sino a ordenar un sistema deficitario mientras se protege a los sectores de menores ingresos.

