Lo primero es lo primero: nota para los dirigentes y, especialmente, para los simpatizantes de la Libertad Avanza.
La fábula del escorpión y la rana: «Un escorpión pide a una rana que lo cruce a nado. A pesar de la promesa de no picarla, lo hace a mitad del río, condenando a ambos a morir. El escorpión le dice a la rana que la traición está en su naturaleza, en su instinto»
Como todos sabemos Luis Juez tiene un solo aliado permanente: el dinero, los negocios y la conveniencia política que le facilite la construcción de su enorme y poco investigada fortuna. Desde sus comienzos en la Juventud Peronista actuó con esas convicciones y no hubo límite ideológico, ético ni moral que lo contuviera. El resultado lo convirtió en el polìtico más rico, más oscuro y más impune de Córdoba.
Ayer Luis Juez, con el aval del voto de muchos cordobeses que no llegan a fin de mes, concretó un nuevo y prometedor negocio: abandonó el partido de Mauricio Macri y se pasó formalmente al partido de Javier y Karina Milei.
A sus voceros periodísticos oficiales de Córdoba les dijo: “He decidido participar orgánicamente dentro del bloque parlamentario de senadores de La Libertad Avanza en representación de mi espacio político y mi partido político. Una alianza que tengo construida desde que arrancó Milei, que formalmente se expresó electoralmente el año pasado en Córdoba, y que hoy, parlamentariamente, me tiene trabajando en un bloque desde mi pertenencia”.
Patricia Bulrrich, la «montonera que ponía bombas en los jardines de infantes», según Javier Milei, le dio la bienvenida. Ella también sigue desde los años 70 el mismo camino que hace Luis Juez: pasar de un lado a otro en la política para seguir acumulando una enorme fortuna perosonal.
Como ya sabemos en Córdoba Luis Juez fue peronista en el delasotismo: fue parte del gobierno de José Manuel de la Sota hasta que decidió que era más rentable el relato mentiroso de su honestidad

Unos años antes había sido peronista de Juan Schiaretti, acompañandolo en la intervención federal de Santiago del Estero y en la secretaria de industria con Domingo Cavallo como ministro.

Tambien había sido peronista de Carlos Menem y encabezaba actos promoviendo su candidatura a Presidente. Con Menem en el poder logró uno de los cargos que mayores dividendos le rindió en su camino hacia la riqueza económica: ser director de Papel Prensa y asi consolidar una alianza servil con los funcionarios del grupo Clarín (propietarios de más de 300 medios de comuinicación entre ellos La Voz del Interior, Canal 12, y Radio Mitre en Córdoba, es decir los voceros de Luis Juez)

Más tarde decidió que la «verdad» y el negocio estaban en el progresismo de Pino Solanas, Elisa Carrió y el socialismo



Pero como nada es para siempre, salvo los negocios y las prevendas políticas, Luis Juez se pasó al macrismo en todas sus versiones. Primero soldado de Mauricio, luego de Horacio Rodriguez Larreta y después de su nueva jefa Patricia Bulrrich.



Finalmente, business is business, Luis Juez se pasó a la Libertad Avanza.

Confía el senador por Córdoba que es la estrategia más rentable para seguir acumulando casas lujosas, autos a granel, viajes permanentes de la familia, cuentas off shore y todos los lujos que el peronista gritón de la honestidad cree merecerse.