Entre los radicales neolibertarios de Córdoba hay dos (al menos dos) que se destacan por sus privilegios de «casta», esa misma que el gobierno de Javier Milei prometió eliminar. Se trata de los «ñoquis» mejor pagos por La Libertad Avanza cordobesa: Marcelo Cossar, el ex viceintendente de Ramón Mestre, multidenunciado y saltarín de diferentes espacios políticos; y Soledad Carrizo, funcionaria multifunciones desde hace más de una década, y ex furiosa opositora a Milei.
Cossar fue designado el 12 de marzo de 2025 como Director de Logística Operativa en Emergencias del Ministerio de Defensa mediante la Resolución 208/2025. En el propio Boletín Oficial el Gobierno tuvo que hacer una excepción administrativa porque no reunía los requisitos mínimos exigidos para ocupar el cargo. Aun así, fue premiado con un puesto jerárquico de Nivel A, Función Ejecutiva II, una de las categorías más altas de la administración pública nacional. Cobra casi 5 millones de pesos mensuales, dos millones más que un General de División. Y nadie sabe que hace. Incluso no se sabe que emergencia coordinó.
«El Gobierno tuvo que hacer una excepción administrativa porque no reunía los requisitos mínimos exigidos»
Tiene un despacho en Córdoba porque casi nunca viaja a Buenos Aires, situación por demás irregular en función alto cargo que ostenta. Dicho más simple, es ñoqui. Su despacho, el que debería ocupar porque no va nunca, esta situado en la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aerea Argentina, donde funciona la obra social OSFA. Para equiparlo debieron corrrer a dos coroneles con una amplia trayectoria en la fuerza con logros heroícos en misiones de paz. A ambos los acomodaron en una oficina compartida.
Lo de Carrizo es también muy significativo. En abril de de 2026 fue designada en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social, un área del Estado que representa exactamente lo opuesto a Javier Milei. Es decir un organismo que solo existe para pagar sueldos a personas que no trabajan específicamente en nada. A punto tal que el Directorio del Instituto no se reunió ni una sola vez durante 2026, y Carrizo no conoce ni el edificio donde funciona en Buenos Aires.
La radical de Quilino, que también tuvo sus problemas en la justicia por el manejo de fondos en la cooperativa e Quilino (vaya la paaradoja!!!!!!!!!!) viene en esa tónica desde hace muchos años. En marzo de 2012 como intendenta de esa localidad, de ahí a la Cámara de Diputados dese 2014 a 2026. En ese ámbito fue que Carrizo planteó que su limite era Milei para oponerse a sus polìticas. Hasta que se quedó sin dieta y otro radical, Luis Picat, el héroe que vota en contra de los jubilados nacionales, le ofreció el cargo en el gobierno nacional para que se dedique a hacer polìtica promoviendo la candidatura de Gabriel Bornoroni. Además le ofreció un crédito del banco Nación que tomó en mayo de 2026 a tasa subsidiada y sin que deba especificar uso del dinero.
Una verdera delicia de estos radicales cordobeses que pasaron del alfonsinismo poético al negocio de la política real, cobrando sin trabajar, sin que nadie, ni dirigente, ni periodista, ni opinólogo implacable les cuestione nada.
Privilegios de «casta» en serio.

