Carlos Melconian, advirtió por una escandalosa fuga de capitales en Argentina. Señaló que «el saldo comercial fue de u$s2.700 millones y las personas nos llevamos u$s2.600 millones», y sentenció: «es una margarita a los chanchos».
El destino de esos dólares encendió la polémica: «Los dólares de Vaca Muerta terminan todos en la Comuna 16, que es Miami», fulminó el economista, agregando que también se evaporan en las playas de Punta Cana.
Para el economista,liberar el dolar a personas físicas mientras las empresas siguen con restricciones fue «un error grosero».
«A esto se le pone énfasis el día que la demanda sea de tal magnitud que suba el precio, pero estructuralmente no cambió nada», agregó el economista.
La economía que vuela y la que se hunde
El segundo punto que inquieta a Melconian es la falta de reactivación en la economía real. «Este programa no llegó a la calle», disparó.
Según sus datos, el 20% de la economía vuela gracias a sectores pujantes como la minería, el agro y Vaca Muerta. Pero hay entre un 40% y un 50% que está «hundido».
La industria está 11% abajo respecto del inicio de la gestión y el consumo masivo permanece planchado en supermercados y electrodomésticos, sin señales de recuperación.
«Al no llegar a la calle y tener a la mitad del país parado, se abre un signo de interrogación enorme sobre cómo sigue», analizó el economista ante la audiencia empresaria.
La disyuntiva entre inflación y actividad que se viene de cara a 2027
El tercer problema que identificó Melconian es la disyuntiva entre inflación y actividad que deberá resolver el gobierno de cara a 2027.
Si bien ponderó la baja de la inflación, advirtió que la núcleo se encuentra encallada en la zona del 2% mensual. «Es muy difícil ir por un plan de colapso total sin congelar la economía aún más», dijo.
Para el economista, «después del mundial deben tomar una decisión: si quieren continuar así o tirarse un lance», en clara referencia a la cercanía de las elecciones.
«Si no hubiera elecciones, sigo así. Afortunadamente hay elecciones», afirmó Melconian, sugiriendo que el calendario electoral podría forzar cambios en el esquema económico.
«Los meses que vienen son la última oportunidad, antes que el ruido político y la campaña electoral se meta», advirtió.
Melconian se diferenció de los devaluadores seriales
El economista aclaró que sus críticas al programa económico no lo convierten en un «devaluador serial». Dijo que está de acuerdo con el rumbo general que presenta la economía en la era Milei.
Sin embargo, insistió en que hay puntos del esquema actual que le generan preocupación estructural. Las luces amarillas que encendió tienen que ver con problemas que trascienden la coyuntura.
«No es el 94 de Menem, ni el 2006 de Kirchner, ni el 2010 de Cristina», comparó. «Es una economía muy gris».
Para Melconian, el desafío será si esa economía termina siendo «gris claro o gris oscuro». Pero reconoció una ventaja política para el oficialismo: «El hecho de que no haya nadie enfrente, hoy le juega competitivamente a favor».