Como hacía el kirchnerismo con Julio César Cleto Cobos, el hostigamiento fue directo y sin disimulo. Con gran espíritu republicano. Santilli sostuvo que si la vicepresidenta no está de acuerdo con la gestión, debería dejar su cargo y presentar una propuesta política propia.
Lo mismo que hizo el kirchnerismo cuando Cobos decidió no acompañar la resolución 125 en el Senado y su voto fue decisivo para que la norma no fuera aprobada. En aquel momento Santilli, que por entonces era del PRO después de una crianza menemista, era de los que se escandalizaba por la falta de sentido republicano del gobierno K.
Santilli no podrá decir: «como deciamos ayer».
Sus declaraciones constituyen uno de los cuestionamientos más directos formulados desde el oficialismo hacia la vicepresidenta y profundizan la tensión política dentro del Poder Ejecutivo.
Las diferencias entre Milei y Villaruel quedaron reflejadas en distintas posiciones públicas sobre temas institucionales y legislativos, además de la escasa participación conjunta en actividades oficiales.