Según un estudio de la consultora cordobesa Delfos, a dos años y cinco meses de gestión, Javier Milei registra en Córdoba un 29% de imagen positiva, el mismo porcentaje de valoración regular y casi un 40% de negativa.
El dato refleja un escenario casi calcado al que atravesaba el último presidente de corte liberal que gobernó Argentina, Mauricio Macri, a la misma altura de su mandato. La provincia que fue clave para llevar a ambos al poder, hoy muestra señales de cansancio. Salvo los sectores favorecidos por la economía agrícola quienes, pese a las condiciones desvaforables por el tipo de cambio «barato» y por los incrementos en dólares de los insumos, mantienen una opinión relativamente positiva, para la mayoría de la población cordobesa las polìticas destructivas de la industria y el comercio son determinantes en la caída de la imagen que, según este estudio, registra Javier Milei. Salvo el núcleo duro del 30%, aferrado históricamente en Córdoba a posturas emotivas y culturales antipopulares (y antiperonistas), el resto del electorado que en 2023 apoyó masivamente «la dolarización», «la destrucción del Bancos Central» y todas aquellas consignas parece reconsiderar ahora sus posturas.
