Un nuevo ajuste en los precios de los combustibles vuelve a sacudir el bolsillo de los conductores. Las pizarras de las estaciones de servicio ya reflejan las recientes actualizaciones, marcando una suba generalizada en las naftas y el gasoil, dejando al GNC como el único refugio que no sufrió alteraciones.
Según los registros actuales que se observan en los tótems, el litro de nafta Súper pasó de $2115 a $2174. Este número cobra mayor magnitud si miramos en retrospectiva: en marzo de este mismo año, el litro de la opción más económica costaba $1714. Esto evidencia la fuerte presión inflacionaria y el encarecimiento acumulado en los últimos meses para quienes utilizan el vehículo diariamente para el trabajo y la familia.
El incremento también impactó de lleno en los productos premium y el gasoil. La nafta Infinia saltó de $2285 a $2341, mientras que el Infinia Diesel registró una de las subas nominales más notorias de la pizarra, pasando de $2435 a $2573. Por su parte, el Diesel 500 tradicional trepó de $2285 a $2413.
El único alivio para quienes están al volante es el GNC, cuyo precio se mantuvo congelado en $895 en ambas mediciones.