En esta segunda entrega sobre la causa que la Justicia Federal de Río Cuarto investiga por la presunta estafa contra la obra social de los jubilados nacionales PAMI indagaremos en cómo y a quienes involucra la investigación judicial. Hay en este entorno un grupo coral de dirigentes y funcionarios, y no sólo alcanza a las figuras de Gabriel Bornoroni (el operador de Karina Milei en Córdoba que controla toda la botonera del Estado nacional en la provincia) y Luis Juez, socios y jefes políticos de imputados como Marcos Carasso. Hay más personajes que, no por menos visibles, tienen mener responsabilidad, y que actuaron desde el lugar de prestadores o responsables de la gesti´ñon en el PAMI Riío Cuarto.
“Zona liberada” para los prestadores
La sobrefacturación de Ethical Salud (la empresa ligada a Carasso que és investigada) fue posible por la Resolución 2024-790 de PAMI Central, firmada el 1 de julio de 2024 por el gerente de prestaciones médicas, Néstor Rodríguez Benegas. Esta normativa instrumentó un sistema de autogestión centralizado, que eliminó la auditoría y el control previo de las UGL locales sobre los módulos 140010, otorgando autorizaciones automáticas desde las oficinas de Buenos Aires.
Al ser un protocolo de alcance nacional, la maniobra encendió alarmas en Córdoba. Relevamientos del sector advirtieron que centros privados de la capital provincial registraban facturaciones diarias del código 140010 que superan los promedios detectados en Ethical Salud.
Tres detenidos
La olla que se destapó en Río Cuarto trajo consecuencias. El 7 de noviembre de 2025, el juez federal Carlos Ochoa ordenó la detención de tres empresarios vinculados a la prestadora, imputados por asociación ilícita y defraudación al Estado:
Pablo Adzich (55): Contador público, socio y presidente de la Cámara de Internación Domiciliaria de Córdoba.
Gonzalo Lima (59): Kinesiólogo, gerente de Ethical Salud, exempleado de PAMI Córdoba.
Lucas Kurilkowich (43): Responsable de la atención del centro de rehabilitación de Ethical en Río Cuarto.
Todos ellos recuperaron la libertad este año, pero siguen encartados en la causa PAMI. Además, recientemente, Adzich y Kurilkowich sumaron una nueva imputación. Ahora se los acusa también de tráfico de influencias activa. Del otro lado del teléfono habría estado Marcos Carasso.
El rol de Carasso: ¿solo un tubazo?
Precisamente, a mediados de este año, el excompañero de fórmula provincial de Luis Juez y exdirector del Tribunal de Cuentas de Córdoba, fue imputado por el delito complementario: tráfico de influencias pasiva en el marco de la causa por la defraudación millonaria al PAMI de Río Cuarto.
Los investigadores sospechan que el radical mileísta habría oficiado de intermediario entre los empresarios de Ethical y alguien del otro lado del mostrador, en el sector público. Por el momento, no hay precisiones de quién podría haber sido ese tercer interlocutor en el Estado.
De momento, fuentes cercanas al caso aseguran que habría buscado “acercar a las partes”, y da cuenta de que la prueba en su contra sería un llamado telefónico con alguno de los dos empresarios que están en la mira de la Justicia Federal de Río Cuarto.
Una fuente con conocimiento del expediente sostuvo que su intervención habría servido para “aceitar” el funcionamiento de la sociedad que Adzich y Lima tendrían para estafar a la UGL 36 del PAMI.
La participación de Marcos
Sectores que tuvieron un vínculo político partidario con Marcos Carasso, y que también fueron alguna vez cercanos a él y a Gonzalo Luján, consideran que el frente judicial del ex director del Tribunal de Cuentas de Córdoba es complejo y olfatean que pueden surgir más elementos en su contra.
La misma lectura hacen los adversarios políticos que conocen bien el paño de la salud y las obras sociales: Carasso habría tenido influencia habitual en Pami Río Cuarto mucho antes de que lo imputaran por tráfico de influencias.
Usan términos similares a los empleados por Luis Juez en su testimonio en favor de Carasso: hablan de “habitualidad”, aunque -a diferencia del Senador- no buscan normalizar la actuación del ex intendente de General Cabrera como intermediario con el PAMI, sino dar la idea de que su participación no fue un hecho aislado.
Más allá de esto, Marcos Carasso no es cualquier gestor. Kinesiólogo, dueño de una empresa de emergencias, ex intendente, legislador y diputado, el hombre de General Cabrera tiene altos contactos políticos en la Provincia y era muy cercano al ex director de PAMI Gonzalo Luján.
Una relación tan estrecha en lo político que trascendía ese marco para convertirse en un vínculo a nivel personal.
Gonzalo Luján, el nexo público-privado
Ahora bien, ¿quién es Gonzalo Luján?
Al margen de los flashes desde hace al menos un par de años, Luján es una suerte de articulador todoterreno de extracción radical. Contador de profesión, alineado en su momento con la línea PRO bullrichista del sur cordobés, el dato clave en su foja de servicio es que fue director de PAMI Río Cuarto bajo el Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019).
Su última participación pública fue en las internas previas a la general de la Municipalidad de Río Cuarto, pero luego bajó drásticamente su perfil para ejercer como empresario de la salud.
Poco después de las municipales de 2024 en Río Cuarto, blanqueó su paso al sector privado, para convertirse en gerente del Policlínico San Lucas, histórico centro de salud ligado al peronismo que, en una crisis terminal, fue comparo por el Instituto Médico Río Cuarto.
Cómo sigue
Nunca nadie puede afirmar con certeza definitiva cómo seguira un ainvestigación judicial que involucre a los poderosos en Argentina. Por el momento la causa por la estafa al PAMI Río Cuarto continúa según los tiempos y los modos habituales de la Justicia. El perjuicio, se sabe, es millonario y la alternativa de la impunidad para los actores del hecho es, siempre posible. Tanto como la indignación de quienes aportaron décadas a las cajas previsionales de la Nación y hoy peregrinas mendigando ser atendidos.