La Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados terminó hoy en un escándalo que expuso, otra vez, la fragilidad del clima político en torno a la discusión del Presupuesto 2026. Lo que comenzó como una exposición técnica del secretario de Hacienda, Carlos Guberman, derivó en un choque entre la izquierda y los libertarios por la situación en Gaza y por la decisión del funcionario de retirarse anticipadamente para cumplir con las celebraciones de Iom Kipur.
El presidente de la comisión, José Luis Espert, había advertido desde el inicio que Guberman se marcharía antes por la festividad judía. Pero la calma duró poco: la diputada del Frente de Izquierda, Mercedes Mendieta, denunció que “el Estado sionista de Israel está interceptando la Flotilla Global Sumud que llevaba ayuda humanitaria a Gaza” e invitó a marchar a las 18 para exigir garantías para sus tripulantes, entre ellos la dirigente Celeste Fierro.
Sus palabras encendieron la mecha. Legisladores de La Libertad Avanza respondieron con abucheos, Mendieta y Vilma Ripoll replicaron acusándolos de “cómplices del genocidio” y la reunión se desbordó. “Vilma, te fuiste al pasto”, le gritó un diputado mientras los micrófonos eran cortados y Espert trataba de recuperar el orden. Ofendido, Guberman se retiró de la sala antes de lo previsto. “Esto es lo que ha logrado la diputada Ripoll en una discusión de Presupuesto. Una vergüenza”, lanzó Espert.
El trasfondo económico
Antes del escándalo, Guberman había defendido durante una hora y media los ejes del proyecto oficial: crecimiento del 5% del PBI, inflación del 10,1% y un dólar de 1423 pesos a diciembre de 2026. Subrayó que el objetivo central es alcanzar el superávit financiero y que la regla fiscal presentada en los proyectos complementarios busca “que no quede solo a la voluntad de nuestra gestión sino como norma permanente para todos los gobiernos”.
El funcionario justificó además la suspensión de las leyes vetadas por Milei —como la de financiamiento para discapacidad— con un argumento contundente: “No podemos afrontar 1,5 billones de pesos adicionales. Eso equivale a 4 o 5 puntos del PBI. Esos recursos no están debajo de la alfombra”.
Un debate contaminado
La sesión dejó un saldo incómodo para todos: la izquierda denunció censura y genocidio, el oficialismo acusó desvío del eje presupuestario, y Guberman se retiró envuelto en polémica justo el día en que buscaba blindar su primera gran presentación en Diputados. Lo que debía ser una discusión técnica sobre números terminó otra vez cruzada por la grieta ideológica, las urgencias del Medio Oriente y la tensión por los vetos presidenciales que el Congreso amenaza con desarmar.