Durante el primer trimestre de 2026, la balanza de pagos registró un déficit de cuenta corriente de USD 1.651 millones, según informó el INDEC. El resultado apareció pese a que el país acumuló un saldo positivo de USD 6.339 millones en el intercambio de bienes.
El principal desequilibrio apareció en la cuenta de servicios, que registró un déficit de USD 4.676 millones por crecimiento de la deuda externa.
Dentro de ese rubro, los gastos vinculados a viajes explicaron la mayor parte del rojo. Los egresos alcanzaron USD 4.825 millones durante el trimestre.
La segunda fuente de salida de dólares apareció en la cuenta de ingresos primarios.
Durante el trimestre, Argentina registró un déficit de USD 4.028 millones por pagos de intereses, utilidades y dividendos vinculados a inversiones y financiamiento externo.
La combinación entre déficit de servicios y pagos de renta terminó por absorber el superávit generado por las exportaciones de bienes.
La cuenta financiera registró un ingreso neto de USD 2.398 millones, lo que permitió financiar parcialmente el rojo externo.
Sin embargo, las reservas internacionales apenas aumentaron USD 11 millones durante el período.
La dinámica refleja que los dólares financieros ingresados durante el trimestre resultaron suficientes para evitar una caída de reservas, pero no para generar una acumulación significativa de divisas.
El informe mostró además que la deuda externa bruta alcanzó los USD 321.783 millones al cierre de marzo.
El stock aumentó USD 2.261 millones frente al trimestre anterior.
Al mismo tiempo, la posición de inversión internacional neta mantuvo un saldo acreedor de USD 26.244 millones, ya que los activos externos de residentes argentinos continúan superando los pasivos frente al resto del mundo.