El Gobierno de Córdoba impulsa una serie de modificaciones a la Ley Provincial de Tránsito N° 8560 con el objetivo de reducir la siniestralidad vial y fortalecer la seguridad en rutas y caminos de la provincia. Así lo confirmó el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, quien remarcó que las medidas buscan “salvar vidas y no recaudar”.
Uno de los cambios centrales es la equiparación de las luces LED diurnas a las luces bajas obligatorias para circular durante el día. Si bien el criterio general sigue siendo que los vehículos deben transitar con luces bajas encendidas, la normativa reconoce el avance tecnológico y evita sanciones innecesarias a quienes cuentan con este sistema de iluminación.

En ese marco, Quinteros explicó que ante la detección de un conductor que circule sin luces encendidas, la primera infracción no será multada sino que se aplicará un apercibimiento. “La prioridad es educar al conductor, generar conciencia y no castigar automáticamente”, sostuvo el funcionario.
Distinta será la situación para las faltas consideradas graves. El ministro adelantó un endurecimiento de las penas para conductas de alto riesgo, como el exceso de velocidad y el cruce de la doble línea amarilla. “Son maniobras que ponen en peligro la vida propia y la de terceros, y frente a eso el Estado tiene que ser firme”, advirtió.
Quinteros contextualizó la iniciativa al señalar que, pese a contar con una de las mejores infraestructuras viales del país, Córdoba registra alrededor de 300 muertes por año en siniestros viales. “Las rutas no matan solas. Hay decisiones humanas que debemos corregir con educación, controles y sanciones más severas cuando corresponde”, afirmó.
Desde el Ministerio de Seguridad indicaron que las modificaciones apuntan a consolidar una política integral de seguridad vial, combinando prevención, concientización y castigo efectivo para las conductas más peligrosas.