“La Argentina necesita diálogo y consensos y no palos y balas”

Los Legisladores Dante Rossi y Sebastián Peralta presentaron un proyecto en la Legislatura reclamando la renuncia de la Ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich, frente a la brutal represión ejercida a los jubilados y jubiladas, reporteros gráficos y ciudadanos en general, en las inmediaciones del Congreso de la Nación el miércoles pasado, mientras efectuaban un reclamo por sus derechos vulnerados y sus magras e indignas jubilaciones, y su persistencia en ejercer la violencia como método para frenar cualquier queja ante cualquier medida gubernamental.

El Presidente de la Nación Javier Milei entiende que el que piensa distinto en un enemigo, cuando –como lo expresaba Raúl Alfonsín- en democracia hay sólo adversarios a los cuales les queremos ganar en las urnas.

Es un típico populista conservador, que siguiendo al filósofo alemán Carl Schmitt, entiende que hay que recrear la lógica amigo-enemigo.
La Ministra Patricia Bullrich parece dispuesta a ser custodia de la máxima presidencial garantizando el uso de la fuerza.
El derecho a la protesta pacífica es un pilar fundamental en toda sociedad democrática, garantizado por la Constitución y los tratados internacionales de derechos humanos.
La reciente movilización de jubilados y jubiladas en las inmediaciones del Congreso se enmarcó en un legítimo reclamo por sus derechos, respaldado por 35 organizaciones. Sin embargo, la jornada se vio empañada por la represión ejercida por las fuerzas de seguridad y por la presencia de sectores ajenos que buscaron desvirtuar el objetivo de la manifestación.
El uso desmedido de la fuerza por parte de las fuerzas mencionadas, mediante gases y palos contra manifestantes, constituye una grave violación a los derechos humanos.
La represión no solo vulnera el derecho a la libre expresión y manifestación, sino que también representa un intento de amedrentamiento contra quienes exigen condiciones de vida dignas.
Lo peor es que para la marcha de hoy se hacen anuncios fascistas en trenes y por altoparlantes, para sembrar el terror.
“Protesta no es violencia. La Policía va reprimir todo atentado contra la república” se podía leer en estaciones de trenes, utilizando la lógica de la Venezuela de Maduro.
En un momento delicado, donde el gobierno comienza a hacer agua incluso en materia económica, hacemos un llamamiento a la paz.
Creemos que Bullrich debe alejarse del cargo, porque hecha nafta al fuego. No contribuye a la pacificación de los argentinos.
Instamos a las autoridades a abandonar la criminalización de la protesta social y a abrir canales de diálogo genuinos que permitan abordar las demandas de los jubilados sin recurrir a la represión.
Una sociedad justa y democrática debe garantizar que sus ciudadanos puedan expresar sus reclamos sin temor a la violencia, asegurando el bienestar de quienes han dedicado su vida al trabajo y hoy exigen el respeto que les corresponde.
Córdoba, 19 de marzo de 2025.

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