La confirmación de la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para cargos públicos de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner por la Corte Suprema de Justicia en la causa Vialidad desató un abanico de reacciones en el arco político de Córdoba. Mientras algunos dirigentes celebraron el fallo, otros lo cuestionaron duramente y un sector significativo optó por el silencio, reflejando la polarización y las estrategias políticas locales. A continuación, un resumen de las posturas expresadas y los que prefirieron no pronunciarse.
Voces a favor del fallo
Referentes de la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO y La Libertad Avanza (LLA) manifestaron satisfacción con la resolución judicial. El senador Luis Juez (Frente Cívico) afirmó que la sentencia “está ajustada a derecho” y expresó: “No importa quién seas o cuánto poder tengas. Aunque con una justicia lenta y perezosa, el que las hace las paga”. En la misma línea, el diputado Rodrigo de Loredo (UCR) calificó al kirchnerismo como un espacio que buscaba autoamnistiarse y señaló: “La Corte hoy castigó a los que robaron”.
Desde el PRO, la diputada Laura Rodríguez Machado sostuvo: “No es persecución, ni proscripción, ni lawfare, es la ley funcionando. En una República, nadie está por encima del Código Penal”. Su colega Héctor Baldassi también respaldó el fallo, afirmando que “no hay persecución política, hay un probado hecho de corrupción”. La concejala Soher El Sukaría (PRO) reafirmó la necesidad de respetar la independencia del Poder Judicial. Por su parte, la diputada Gabriela Brouwer de Koning (UCR) rechazó que la condena sea una persecución política, asegurando que “la corrupción no es un detalle: es un ataque directo a la sociedad”. Soledad Carrizo (UCR) complementó que el fallo marca “el nacimiento de una nueva Argentina, donde la impunidad no tiene lugar”.
El legislador libertario Gregorio Hernández Maqueda presentó un proyecto para expresar beneplácito por la condena, mientras que Oscar Agost Carreño (presidente del PRO Córdoba) destacó: “Este es un mensaje para el pasado, el presente y el futuro: en Argentina nadie está por encima de la ley”.
Voces en contra y críticas al fallo
Desde el peronismo y el kirchnerismo cordobés, las críticas apuntaron a la judicialización de la política. La diputada Natalia de la Sota (PJ) fue una de las pocas voces peronistas no kirchneristas que se expresó públicamente, afirmando: “Un fallo como este en un año electoral, contra la principal dirigente de un espacio político, que además es consecuencia de un proceso judicial cuestionado, no le hace nada bien a nuestro país”. Consideró que la condena no favorece “ni a la paz, ni a la justicia, ni a la democracia”.
El diputado Pablo Carro (Unión por la Patria), alineado al kirchnerismo, fue contundente: “Proscriben para gobernar. Encarcelan para disciplinar. Esto es dictadura disfrazada de justicia”. Carro aseguró que la condena “va a ser un tiro por la culata”, fortaleciendo al peronismo, y predijo que “Cristina, lejos de achicarse, va a crecer públicamente”. También cuestionó la falta de reacción del gobierno provincial, esperando “una postura más atenta a la Constitución” del gobernador.
La diputada Gabriela Estévez (La Cámpora) fue una de las voces más activas en redes sociales, denunciando desde la sede del PJ en Balvanera el “hostigamiento y persecución” contra Kirchner. El legislador Federico Alesandri (peronista/kirchnerista) defendió a la expresidenta, afirmando: “El poder judicial actúa como brazo ejecutor de intereses políticos y económicos que buscan eliminar a uno de los movimientos populares más importantes”.
El silencio del llaryorismo y otros sectores
Un sector mayoritario del peronismo cordobés, liderado por el gobernador Martín Llaryora, optó por no pronunciarse, generando críticas desde la oposición y el kirchnerismo. Llaryora y la mayoría de su bloque, incluyendo a legisladores como Facundo Torres y Miguel Siciliano, mantuvieron una postura de “discreción”. Esta decisión fue interpretada por algunos como una estrategia para no alienar a votantes en un contexto electoral polarizado.
La senadora Alejandra Vigo (Unidad Federal), esposa de Juan Schiaretti, tampoco emitió declaraciones hasta el momento. Otros dirigentes del espacio Hacemos Unidos por Córdoba, hegemonizado por Llaryora y Schiaretti, siguieron la misma línea.
Contexto y repercusiones
La condena de Cristina Kirchner, ratificada el 10 de junio de 2025, no solo tiene implicaciones judiciales sino que reconfigura el escenario político cordobés de cara a las elecciones. Las reacciones reflejan la profundidad de la grieta política: mientras sectores opositores celebran el fallo como un triunfo contra la impunidad, el kirchnerismo y parte del peronismo lo ven como una proscripción política. El silencio del llaryorismo, por su parte, parece responder a una táctica de distanciamiento del kirchnerismo, consolidando su identidad como un peronismo “no K”.
En las calles, el fallo también generó movilizaciones: sindicatos y militantes kirchneristas protestaron en el Patio Olmos y frente a la sede del PJ, mientras que la comunidad universitaria expresó su rechazo. La polarización en Córdoba, como en el resto del país, sigue marcando el debate público en un año electoral clave.