El presidente Javier Milei oficializó este jueves el envío al Congreso de su proyecto de reforma laboral, una de las piezas centrales del paquete económico y productivo que la Casa Rosada busca aprobar antes de fin de año. Acompañado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el mandatario firmó el texto que ingresó de inmediato por el Senado, la cámara que deberá abrir el debate en sesiones extraordinarias.
La iniciativa llega en un contexto político complejo y con negociaciones abiertas con distintos bloques, en un Congreso que Milei necesita sostener para avanzar con sus reformas estructurales. La Casa Rosada insiste en que la modernización del régimen laboral es clave para fomentar el empleo formal, reducir la litigiosidad y “activar la economía”; sin embargo, la propuesta ya genera resistencias tanto en la oposición dialoguista como en el sindicalismo y sectores de la Justicia laboral.

Entre los puntos que trascendieron, el proyecto incluye modificaciones en indemnizaciones, períodos de prueba extendidos, cambios en convenios colectivos, regulaciones sobre plataformas digitales y un nuevo régimen de contratación. También prevé la creación de un fondo de cese laboral optativo y un esquema más flexible para despidos.
La apuesta de Milei es que el Senado avance con el tratamiento entre el 10 y el 30 de diciembre, en línea con el período de sesiones extraordinarias convocado por el Ejecutivo. La firma del Presidente, con Adorni a su lado, busca enviar una señal política de cohesión interna y de prioridad absoluta para una reforma que el Gobierno considera estratégica.
Ahora será el Congreso el que defina los tiempos y el alcance final de una ley que promete reconfigurar buena parte del sistema laboral argentino.
