Todas las acciones de «investigación» sobre la «mayor» estafa de la historia de las inversiones en el mundo cripto parecen orientadas a «salvar» judicial y polìticamente a Javier Milei por su participación evidente un hecho, tambien, evidentemente delictivo.
En primer lugar la jueza María Servini, a cargo de la causa en Argentina, rechazó el pedido de tres personas que solicitaron ser querellantes en la causa. Fueron supuestamente estafados, pero Servini les negó sus solicitudes para ser considerados víctimas y para intervenir en el expediente. Aunque en la respuesta del juzgado la decisión no sería definitiva. Mientras en las redes sociales y portales circula una enorme cantidad de prueba ideal para ser ponderada; mientras en varios países la Justicia investiga por los damnificados locales; y mientras Forbes fundamenta su análisis para calificarlo como la «mayor estafa de la historia», la jueza jueza Servini, en Argentina, sostuvo que todavía no está claro si el desplome del valor del cripto activo ‘Libra’ es un daño derivado de una maniobra premeditada o es parte del riesgo que corre cada inversor. Mientras que no haya querellante, solo impulsa (o no) medidas de investigación el fiscal Eduardo Taiano, que pidió colaboración a dependencias especializadas de la Procuración, aunque evitó solicitarlas en las oficinas que conduce su hijo Federico, funcionario en la Jefatura de Gabinete con Guillermo Francos.
Precisamente el fiscal a cargo de la instrucción en Comodoro Py da señales de encaminar el tema hacia la risa y el olvido. Lo más relevante es lo que no hizo: secuestrar los celulares de los involucrados o pedir los registros de ingreso a la Casa Rosada y la Quinta de Olivos. También es significativo que haya excluido de la investigación a Karina Milei. Taiano parece inspirado en Milan Kundera.
Es evidente que el gobierno nacional está tranquilo y que la causa judicial sobre la estafa con la criptomoneda Libra que promocionó Javier Milei está controlada. Hasta se permite crear una «Unidad Transitoria de Investigación» (UTI) de la estafa $Libra y poner a cargo a la jefa de gabinete del ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona, María Florencia Zicavo. Ya había instruido, además –algo que tienen prohibido el Poder Ejecutivo– a la Oficina Anticorrupción (OA) para investigar el tema. El organismo, que conduce Alejandro Melik, un exsocio Cúneo Libarona, está en la esfera del Ministerio de Justicia.
Para no desentonar y seguir con Kundera. Todo parece una broma.