En una jornada atravesada por fuertes cruces políticos y negociaciones de último momento, el oficialismo logró avanzar con dos proyectos centrales en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina. Primero consiguió una amplia mayoría para sancionar el nuevo Régimen Penal Juvenil y, más tarde, sumó votos de sectores de Unión por la Patria para ratificar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, consolidando así una doble victoria legislativa en una sesión marcada por la tensión.
Régimen Penal Juvenil: mayoría amplia tras un debate áspero
El primer tramo de la sesión estuvo dominado por la discusión del nuevo Régimen Penal Juvenil, impulsado por el Gobierno como parte de su agenda de seguridad y reformas institucionales. Desde el oficialismo defendieron la iniciativa como una herramienta necesaria para actualizar el sistema y dar respuestas ante delitos cometidos por menores.
Sin embargo, la oposición más dura cuestionó el enfoque del proyecto y advirtió sobre posibles vulneraciones de derechos. Pese a los cuestionamientos, el oficialismo consiguió una mayoría sólida gracias al acompañamiento de bloques aliados y sectores dialoguistas, lo que permitió aprobar el texto con relativa comodidad.

Mercosur-UE: votos cruzados y respaldo inesperado
La segunda parte de la sesión estuvo dedicada a la ratificación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, una iniciativa que generó divisiones internas en varios bloques. En este punto, el Gobierno logró sumar apoyos inesperados de diputados de Unión por la Patria, que aportaron los votos necesarios para consolidar la aprobación.
Desde el oficialismo celebraron el resultado como una señal de apertura económica y respaldo al comercio internacional, mientras que sectores críticos alertaron sobre el impacto que podría tener el acuerdo en industrias locales y economías regionales.
Una doble victoria política
Con ambas leyes aprobadas, el Gobierno cerró una sesión intensa con dos triunfos legislativos que fortalecen su agenda parlamentaria. El resultado dejó en evidencia la capacidad del oficialismo para construir mayorías variables, combinando el respaldo de aliados tradicionales con acuerdos puntuales con sectores de la oposición.
La jornada también anticipó que el clima político seguirá cargado en el Congreso, con debates que prometen continuar marcados por tensiones ideológicas y negociaciones permanentes en cada votación clave.