El sistema judicial en la ciudad de Río Cuarto vive un verdadero terremoto tras el fallo que destituyó a tres fiscales (Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro) vinculados con la causa por el crimen de Nora Dalmasso. Ahora se actualizó tras la lectura de los fundamentos. Pero antes, apenas cerrado el juicio se había dado un movimiento coorporativo del Colegio de Abogados de la ciudad del sur y de la Asociación de Magistrados de Córdoba que, en el fondo y con el encriptado lenguaje de quienes dicen sin decir, cuestionaban el haber «entregado» a los funcionarios finalmente destituídos. Sin embargo no parece ser ese el espíritu de todo el sistema. Al menos en Río Cuarto. Esto dicho porque un grupo importante de abogados litigantes de Río Cuarto y zona (en el jerga judicial desominados como: «de la calle») le hicieron llegar un planteo informal a una vocal del Tribunal Superior de Justicia muy consustanciada con este proceso. En ese planteo los abogados expresan que la defensa coorporativa de los fiscales destituídos no los representa, y que la maniobra fue urdida sin consultas por el defensor de Miralles, y ex camarista de la esa ciudad Emilio Andruet. Pero la cosa no queda ahí. Ese mismo grupo de abogados y abogadas plantearon una inquietud que dejo un aire pesado en el Palacio de Tribunales I. Según la fuente, para los letrados, en el banquillo de acusados en este Jury faltó nada más y nada menos que el Fiscal de Cámara Julio Riveros, que actuó como acusador en el juicio contra Marcelo Macarrón. Precisamente Riveros fue testigo en el jury y sorprendió su declaración sobre los fundamentos del juicio al viudo de la víctima. Allí Riveros declaró que cuando recibió el pedido de juicio del fiscal Pizarro (que había elevado la causa) la consideró muy positivamente. Sin embargo con el transcurrir del proceso Riveros «reflexionó» y terminó no acusando a Macarrón que finalmente fue absuelto. Riveros dijo haber advertido que la acusación que inicialmente valoró como positiva era «insustentable». Para el mencionado colectivo de abogados que «no se siente» representado por el Colegio de Río Cuarto, lo de Riveros también debió ser considerado también una «negligencia grave». Todo apunta que en la ciudad del sur, la causa Dalmasso aún tiene mucho que decir.