Las internas de la UCR en Córdoba: tensiones y desafíos en un contexto político complejo
La Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba atraviesa un momento de definiciones cruciales con la convocatoria a elecciones internas para el 3 de agosto de 2025, según lo anunciado por dirigentes como Marcos Ferrer, quien señaló que no se logró un acuerdo para una lista de unidad. Esta situación refleja las persistentes divisiones internas que han caracterizado al radicalismo cordobés en los últimos años, marcadas por disputas ideológicas, liderazgos fragmentados y posturas divergentes frente al escenario político nacional.
Contexto y antecedentes
La UCR de Córdoba, históricamente un bastión del radicalismo con figuras emblemáticas como Arturo Illia y Eduardo Angeloz, ha enfrentado desafíos significativos desde finales del siglo XX. Entre 1998 y 2003, el partido sufrió una profunda crisis tras la derrota electoral frente a la coalición justicialista Unión por Córdoba (UpC), liderada por José Manuel De la Sota. La muerte de Ramón Mestre en 2003 agudizó la falta de liderazgo, generando una fragmentación que debilitó su competitividad electoral. En la actualidad, las tensiones internas persisten, alimentadas por diferencias estratégicas y posicionamientos frente al gobierno de Javier Milei y su alianza con La Libertad Avanza.
Las internas de 2025
La convocatoria a internas para agosto de 2025, con fechas clave como la presentación de alianzas el 29 de julio y de listas el 2 de agosto de 2024, responde a la incapacidad de los sectores internos para consensuar una conducción unificada. Esta falta de acuerdo evidencia la histórica rivalidad entre facciones, como las que en el pasado enfrentaron a la Línea Córdoba (de corte sabattinista y luego angelocista) con otros grupos como el Movimiento de Participación y Renovación (MPR).
Recientemente, la UCR cordobesa se ha dividido en torno a su relación con el gobierno de Milei. Un sector crítico, representado por dirigentes que emitieron un comunicado en un encuentro en la capital provincial, exige una postura clara contra lo que califican como un «ajuste brutal» y rechaza cualquier acercamiento a La Libertad Avanza. Por otro lado, figuras como Rodrigo De Loredo, Soledad Carrizo y Gabriela Brouwer de Koning han generado controversia al abstenerse en la votación por el aumento a jubilados, lo que profundizó las tensiones internas. Este episodio refleja un dilema estratégico: alinearse con el oficialismo para mantener relevancia política o consolidar una oposición firme, en línea con los valores históricos del partido.
Implicaciones y desafíos
Las internas de agosto de 2025 serán un punto de inflexión para la UCR en Córdoba. La falta de liderazgos claros y la incapacidad para articular una propuesta electoral competitiva, como se observó en el período 1998-2003, siguen siendo obstáculos. Además, el contexto nacional, con un peronismo dividido y un gobierno libertario en ascenso, plantea la necesidad de definir una identidad clara dentro de la coalición Juntos por el Cambio, donde la UCR es un actor clave.
Críticas en X señalan la desconexión del partido con los problemas reales de la ciudadanía, subrayan la urgencia de renovar liderazgos y estrategias. La UCR cordobesa deberá superar su fragmentación interna y recuperar la confianza del electorado, que históricamente la respaldó como representante de las clases medias y defensora de valores como el laicismo y la democracia liberal.