El concejal del Partido Justicialista rompió el silencio tras la renuncia de Ricardo Moreno. Reveló un calvario familiar, cruzó con dureza al exedil por «defender a los malos» y exigió un cambio ético urgente en la política cordobesa.
El escenario político en la ciudad de Córdoba atraviesa horas de extrema tensión institucional. Luego de la resonante renuncia de Ricardo Moreno a su banca en el Concejo Deliberante —acorralado por el escándalo tras el femicidio de la adolescente Agostina Vega—, el concejal oficialista Gustavo Pedrocca lanzó duras declaraciones que sacudieron los cimientos del PJ local.
Pedrocca, quien fue el primero en exigir públicamente la salida de Moreno, denunció ante la Justicia una escalada de graves amenazas de muerte y tareas de seguimiento en contra de su propia hija. Según bajo sospecha del edil, estas intimidaciones provendrían directamente de un «puntero» ligado al exconcejal.
«No se puede estar del lado de los malos»: El duro cruce de Pedrocca a Ricardo Moreno
El eje del conflicto radica en el rol de Ricardo Moreno frente al caso que conmociona a la provincia. Al exconcejal se lo cuestiona por haber gestionado el ingreso a la Municipalidad del presunto femicida (Claudio Barrelier) y por ejercer su defensa técnica en causas penales previas.
Al respecto, Pedrocca fue categórico sobre la incompatibilidad moral de Moreno en su cargo:
«Yo no estoy en contra del derecho de defensa ni en contra de su actividad penal. Yo estoy en contra de que la gente elige un candidato, entra al Concejo Deliberante, y después se pone del lado de los malos y los defiende. ¿Qué va a pensar la gente de todos nosotros? Ese es mi problema».
El edil remarcó que quienes ocupan cargos de representación votados por la ciudadanía no pueden asumir la defensa de acusados por delitos contra la integridad sexual, trata o femicidios. «Defendemos a los dirigentes buenos y decimos que los dirigentes malos tienen que renunciar», sentenció.
Un ultimátum en el Concejo Deliberante
Pedrocca relató la fuerte interna que se vivió antes de que se oficializara la dimisión de Moreno. «Lo prometí en mi casa: no voy a estar con él bajo el mismo techo», afirmó, revelando además un pedido desesperado de su propia hija: «Papá, renunciá al Concejo si ese señor sigue ahí».
Haciendo una fuerte autocrítica de la dirigencia cordobesa, el concejal instó a sus pares a actuar con dignidad:
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El valor de soltar el cargo: «Le digo a todos los concejales oficialistas, hombres y mujeres, nosotros tenemos que andar con la renuncia bajo el brazo y tener el valor de soltar el cargo».
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Representar al pueblo: «¿A quién representamos? A la gente que padece mil y una para llegar a fin de mes. No podés hacerte el tonto ni sacar una licencia».
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Un quiebre institucional: Pedrocca comparó la gravedad de la situación actual con el histórico caso Axel Blumberg a nivel nacional, exigiendo que este hecho marque «un antes y un después en la política y la seguridad de Córdoba».
Denuncia de amenazas y persecución familiar: «Hablo como padre»
El pronunciamiento periodístico y político de Pedrocca trajo inmediatas consecuencias represivas para su entorno. El concejal detalló un riguroso modus operandi de hostigamiento hacia su hija y el novio de la joven.
«Nos empezaron a enviar mensajes diciendo ‘lo vas a lamentar’. Después pasaron a autos extraños, inteligencia en la puerta de la casa y un seguimiento vehicular prolongado del cual tenemos imágenes grabadas», precisó el funcionario. Al ser consultado sobre el origen, no dudó en señalar la sospecha vecinal y de testigos que apuntan hacia un puntero político de Moreno.
Visiblemente quebrado, Pedrocca pidió que se deje de catalogar el hecho como una simple disputa de poder: «Olvídense de que soy concejal o sindicalista, me importa un carajo la interna. Yo hablo como padre. Mi hija está asustada, no quiere salir a la calle y tuvimos que aplicar protocolos preventivos en mi hogar».
El proyecto del «Deber de Abstención»
Para evitar que la situación de Ricardo Moreno vuelva a repetirse en el cuerpo legislativo, Pedrocca confirmó la presentación de un nuevo proyecto de ordenanza en el Concejo Deliberante. El mismo busca regular un deber ético especial de abstención para que ningún funcionario electo pueda ejercer defensas técnicas de criminales complejos mientras represente al pueblo de Córdoba.
