«Arca informa que se ha alcanzado la registración del cupo de siete mil millones de dólares previsto por el decreto 682/2025, por lo que se ha dado de baja la opción de registración de las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) que se encuentren amparadas por el beneficio del citado decreto. A partir de ahora, solo podrán registrarse DJVE bajo el esquema vigente anterior al decreto 682/2025», publicó el organismo en redes sociales.
Una burla. Un menosprecio abosluto por los productores que ingenuamente consideraron la chance de poner de una vez por todas sobre la mesa la eliminación de las retenciones a las exportaciones del campo. Pero, cuando Javier Milei y Luis Caputo se hicieron de los dólares que les permite llegar a la elección de octubre sin una corrida, se terminó el beneficio para los productores. Todo vuelve atrás. Eso si, las grandes beneficiadas fueron las norteamericanas Cargill y Bunge, la suiza Dreyfus y la china Cofco, que habían comprado el cereal a los productores descontando las retenciones y ahora exportaron sin retenciones obteniendo una rentabilidad extraordinaria de 2.450.000.000 de dólares.
“Estamos trabajando con el gobierno argentino para poner fin a las exenciones fiscales para los productores de materias primas que conviertan divisas”, reveló el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, en un comunicado. Pero no hablaba de Estados Unidos, sino de Argentina. Es decir el secretario del Tesoro de EEUU ordena qué hacer con las retencioens. La declaración evidenció aún más la injerencia de la gestión de Donald Trump en la política exterior -e interior- de Argentina. Luego del encuentro donde el presidente Javier Milei mostró sumisión ante su par norteamericano, había llegado la órden antes que la firma del swap.
La noticia que no cayó bien entre entidades como la Sociedad Rural y cámaras cerealeras que venían peleando por bajar a 0 (cero) y «para siempre» las retenciones. Tendrán que hablar con Scott Bessent