La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar diferencias con el vocero presidencial Manuel Adorni y lanzó una chicana por la demora en la presentación de su declaración jurada patrimonial. “Estamos todos esperando”, ironizó durante una actividad en Rosario, en medio de las crecientes tensiones internas dentro del oficialismo.
Villarruel participó este lunes de una misa en la Catedral de Rosario en homenaje a su padre, fallecido hace cinco años. Allí, además de responder consultas sobre la interna libertaria, aprovechó para tomar distancia de los modos confrontativos del presidente Javier Milei.
“Me manejo con mucho respeto hacia todos los sectores. La convivencia en sociedad debe ser con respeto”, sostuvo la vicepresidenta ante los medios presentes, en una definición que fue interpretada como un nuevo contraste con el estilo agresivo que caracteriza al mandatario y a buena parte de su entorno político.
La frase dirigida a Adorni se dio luego de que trascendiera que el funcionario aún no presentó en tiempo y forma su declaración jurada pública, un documento obligatorio para los integrantes del Poder Ejecutivo. La demora generó cuestionamientos opositores y también incomodidad dentro del propio oficialismo, que había hecho de la transparencia uno de sus principales ejes discursivos.
No es la primera vez que Villarruel se diferencia del círculo más cercano a Milei. En los últimos meses acumuló gestos de autonomía política y tensiones silenciosas con funcionarios de la Casa Rosada, especialmente con el asesor presidencial Santiago Caputo y el núcleo duro libertario.
El episodio vuelve a dejar expuestas las fisuras internas en La Libertad Avanza, donde la vicepresidenta intenta construir un perfil propio mientras el Gobierno atraviesa disputas internas y cuestionamientos por la gestión.