La vicepresidenta Victoria Villarruel convocó a los jefes de bloque del Senado para poner en marcha el debate sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno. El oficialismo busca acelerar el tratamiento del proyecto y avanzar con una discusión que promete ser intensa tanto dentro del Congreso como en la calle.
La citación forma parte de la estrategia del Ejecutivo para ordenar el cronograma legislativo y evitar dilaciones en una iniciativa considerada clave dentro del programa económico y de reformas estructurales de Javier Milei. En La Libertad Avanza confían en abrir el debate rápidamente y enviar una señal de decisión política, aun en un escenario de números ajustados.

Desde la oposición, en tanto, ya adelantaron reparos al contenido de la reforma y cuestionaron la premura del oficialismo. Bloques del peronismo y de otros espacios dialoguistas anticiparon que reclamarán un debate amplio, con participación de sindicatos y especialistas, y no descartan dilatar el tratamiento.
La convocatoria de Villarruel se da en un contexto de fuerte tensión social, con la CGT movilizada y anunciando medidas de fuerza en rechazo al proyecto. El debate legislativo, así, arranca condicionado por la presión sindical y por una agenda parlamentaria cargada, que incluye también el tratamiento del Presupuesto.
Con este movimiento, el Gobierno busca tomar la iniciativa en el Senado y evitar que la reforma laboral quede atrapada en una dinámica de bloqueo político. El resultado de la reunión con los jefes de bloque marcará el ritmo de una discusión central para el oficialismo y altamente conflictiva para el resto del arco político.
