A solo nueve días del traspaso de mando presidencial, la bancada demócrata de la Cámara Baja del Congreso de Estados Unidos presentó una acusación de «incitación a la insurrección» contra el presidente saliente Donald Trump para que el Senado le inicie un segundo juicio político por el violento asalto de sus partidarios al Capitolio del miércoles pasado.

La tensión es tal en Estados Unidos que la alcaldesa de Washington instó a los estadounidenses a evitar una histórica tradición nacional y no viajar a la ciudad para acompañar a la ceremonia de investidura del presidente electo Joe Biden y a seguir el evento por la televisión o las redes sociales, pese a que la Guardia Nacional ya anunció el despliegue de 15.000 de sus miembros para evitar cualquier nuevo acto de violencia.

Al panorama de incertidumbre y de advertencias, se sumó la renuncia de Chad Wolf, el secretario de Seguridad Interior en funciones de Estados Unidos y el hombre a cargo de las fuerzas de seguridad federales, según una carta difundida por los canales CNN y CNBC.

Las principales redes sociales y plataformas de aplicaciones de comunicación utilizadas en el país, en tanto, continuaron aislando los espacios utilizados por Trump y sus seguidores para evitar nuevas convocatorias masivas.

Tras la suspensión de las cuentas del mandatario en Twitter, Facebook e Instagram, la red social utilizada por sus simpatizantes, Parler, fue desactivada de internet, luego de ser removida de las plataformas de descargas de aplicaciones de Google y Apple, y de ser removida de los servidores de Amazon.

En medio de este clima de incertidumbre, miedo y tensión, la oposición, que en apenas nueve días se convertirá en oficialismo, presentó una acusación contra Trump en la Cámara de Representantes, apenas minutos después de que la bancada republicana bloqueara una resolución que pedía que el vicepresidente Mike Pence destituyera a Trump invocando la 25 enmienda de la Constitución, que le da esa autoridad, informó el canal CNN.

Tras la violencia del miércoles pasado en el Capitolio a manos de seguidores de Trump, el plan de la Cámara Baja, dominada por la oposición demócrata, era debatir y votar mañana una resolución impulsada por su presidenta, Nancy Pelosi, para pedirle a Pence que invoque la 25a enmienda de la Constitución.

Cuando ese intento fue bloqueado por los republicanos, los demócratas pasaron al plan B: presentar cargos para abrirle un segundo juicio político a Trump.

La acusación, que la mayoría demócrata de la Cámara Baja tratará de votar esta misma semana, según versiones periodísticas quizás el miércoles, hace referencia a las repetidas denuncias falsas de Trump de fraude en las elecciones del año pasado y al discurso que dio a sus partidarios el 6 de enero incitándolos a marchar al Congreso.

La acusación también menciona una llamada que Trump hizo a la máxima autoridad electoral de Georgia en la que le pidió «encontrar» suficientes votos a su favor como para revertir su derrota frente a Biden en las elecciones del 3 de noviembre pasado en ese estado del sur del país.

Trump ya fue sometido a un juicio político en el Congreso. Dominada por la mayoría demócrata, la Cámara de Representantes lo acusó de presionar al Gobierno de Ucrania para que investigara a Biden en diciembre de 2019. En un proceso rápido y que nunca tuvo chances de triunfar, fue absuelto por el Senado, de mayoría republicana a inicios de 2020.

A diferencia de ese juicio político, esta vez los tiempos serán más rápidos y se espera que no haya una larga investigación ni extensas audiencias públicas con testigos. Solo así la Cámara Baja podría aprobar la acusación esta misma semana, como se propone Pelosi y la bancada demócrata.

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