La causa que investiga la estafa del esquema LIBRA sumó en las últimas horas un nuevo capítulo, luego de que los inversores damnificados apelaran el embargo dispuesto contra Hayden Davis, uno de los presuntos responsables de la maniobra, por considerarlo “irrisorio” e “irracional”. La medida cautelar fijada por la Justicia argentina asciende a apenas US$24.500, una cifra que, según la querella, no guarda ninguna relación con la magnitud del fraude.
Los representantes de los ahorristas remarcaron en su presentación que la estafa superó los US$100 millones y dejó a miles de personas sin sus inversiones. En ese contexto, el embargo ordenado por el juzgado equivale, según señalaron, “al valor de una camioneta usada modelo 2018”, lo que a su criterio resulta “una burla para quienes confiaron sus ahorros en un proyecto que terminó siendo una maquinaria de vaciamiento”.
La apelación también cuestiona que una medida tan baja podría obstaculizar la eventual recuperación de activos y reducir las posibilidades de compensación económica para las víctimas. En este sentido, los abogados de la querella reclamaron que el embargo se adecúe a la escala del presunto perjuicio y señalaron que Davis formó parte de la estructura que permitió captar millones de dólares bajo promesas de rentabilidad que nunca se cumplieron.

El caso LIBRA continúa avanzando entre testimonios, pericias contables y pedidos de informes tanto locales como internacionales. A medida que la investigación profundiza el rol de cada uno de los involucrados, los damnificados insisten en que las medidas judiciales deben estar a la altura del daño provocado, evitando lo que consideran señales de indulgencia frente a un fraude de dimensiones inéditas.
La Cámara deberá ahora decidir si mantiene el embargo tal como fue dictado o si atiende el reclamo de los inversores, que exigen una respuesta acorde a una estafa multimillonaria que dejó a miles de familias en vilo.
