El mundo hoy superó los dos millones de muertos por coronavirus, enfermedad cada vez más descontrolada, con el agravante de la irrupción de nuevas cepas que abren nuevos interrogantes cuando la llegada de las vacunas suponía lo contrario.
A poco más de un año de la detección de la enfermedad, que cambió la dinámica del mundo, en menos de cuatro meses duplicó la marca de un millón de muertes, que se registró el 28 de septiembre, lo que habla de una aceleración del ritmo de decesos en los últimos meses.
Estados Unidos sigue siendo el país más enlutado con más de 389.000 muertes, seguido por Brasil con 207.000 e India con 152.000. A nivel mundial, los casos superaron ya los 93,4 millones, impulsados por un rebrote en varios países de Europa, el resurgimiento de zonas de contagio en Asia y una curva que mantiene una tendencia alta en las Américas.
El Reino Unido atravesó el umbral de los 3.300.000 contagios y su primer ministro, Boris Johnson, exhortó a la población a recluirse en sus casas al tiempo que exigirá a los viajeros de todos los países testeos negativos y cuarentena «por riesgo de nuevas cepas como la originada en la Amazonia brasileña».
Alemania superó los 2 millones de casos y ya registra 44.994 fallecidos, en tanto que España volvió a batir el récord de infectados con 40.197 nuevos en las últimas 24 horas para un total de más de 2 millones y casi 54 mil muertes, lo que llevó a la capital Madrid a adelantar el toque de queda al próximo lunes.
Italia superó el millón de vacunados gracias a una elogiada campaña gratuita y voluntaria y el gobierno de Giuseppe Conte firmó el nuevo decreto que confirma la prohibición de desplazamientos en las 20 regiones del país hasta el 15 de febrero, a la vez que mantiene el toque de queda nocturno de 22 a 5.
Por su lado, China presentó su mayor índice de casos en 10 meses (144), la mayoría proveniente de la provincia de Hebai, lindante con la capital Beijing, donde están confinadas más de 22 millones de personas. El aumento parece haber sido provocado por las llamadas «infecciones silenciosas» o «casos asintomáticos» y en gran parte se registraron en zonas rurales.
En cuanto a América, la nota relevante volvió a darla Brasil, y en particular su cuestionado presidente, Jair Bolsonaro, quien sentenció que «solo Dios» lo apartará del cargo, al responder sobre varios pedidos de juicio político por su mala gestión en la pandemia que generó el colapso hospitalario, especialmente en el norte del país.
Chile por su lado admitió un rebrote y las autoridades dejaron abierta la posibilidad de que la capital Santiago regrese al estado de cuarentena, tal como ocurre en gran parte del país, que reportó hoy 4.417 casos, el índice más elevado desde el 25 de junio, para un total de 661.180 y 17.369 decesos.
