La inflación mayorista volvió a mostrar una leve aceleración en octubre, en un mes marcado por comportamientos dispares entre productos nacionales e importados. Según los datos oficiales, los precios a nivel mayorista registraron un incremento moderado que cortó la desaceleración observada previamente.

El repunte estuvo impulsado principalmente por los aumentos en los productos de origen nacional, mientras que los bienes importados exhibieron una baja luego del salto del 9% que habían mostrado en septiembre. Esta combinación se tradujo en un índice general que subió de manera contenida, aunque mantiene las tensiones estructurales propias de una economía todavía atravesada por la inestabilidad cambiaria y la recomposición de costos.

El dato mayorista cobra especial relevancia porque suele anticipar movimientos en la inflación minorista de los meses siguientes. Si bien la dinámica del dólar y los costos importados se moderó respecto del mes previo, el avance de los precios internos sigue marcando presión sobre los márgenes empresariales y, eventualmente, sobre los precios al consumidor.

Con este resultado, el panorama hacia fin de año queda condicionado por la evolución del tipo de cambio, las expectativas de los productores y el esquema de bandas cambiarias que el Gobierno insiste en mantener como ancla de corto plazo. Mientras tanto, los analistas advierten que la inercia inflacionaria continúa firme, incluso en un contexto de marcada recesión y contracción del consumo. En otras palabras, el alivio mayorista fue leve, pero no alcanza para hablar de una tendencia consolidada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *